"These days there’s so much paper to fill, or digital paper to fill, that whoever writes the first few things gets cut and pasted. Whoever gets their opinion in first has all that power". Thom Yorke

"Leer es cubrirse la cara, pensé. Leer es cubrirse la cara. Y escribir es mostrarla." Alejandro Zambra

"Ser joven no significa sólo tener pocos años, sino sentir más de la cuenta, sentir tanto que crees que vas a explotar."Alberto Fuguet

"Para impresionar a las chicas de los 70 tuve que leer a Freud, Althusser, Gramsci, Neruda y Carpentier antes de llegar a los 18. Para seducir a las chicas de los 70 me hice especialista en Borges, Tolstoi, Nietzsche y Mircea Elíade sin haber cumplido los 21. Menos mal que ninguna me hizo caso porque entonces hoy sería un ignorante". Fernando Iwasaki


martes, 17 de junio de 2014

La lectura como un genial laberinto: "La parte inventada" de Rodrigo Fresán

Empezaré diciendo que las 559 páginas de este libro conforman un laberinto. El laberinto de la mente de un genial escritor. Un laberinto de ideas y sentimientos, lleno de sorpresas para el lector cada vez que se avanza en su lectura. Donde en vez en de angustiarse por llegar al final, uno se abandona al placer de recorrerlo paso a paso y a veces perderse  en la exploración de una frase.Perderse en el placer de un libro enigmático y diferente a todo lo que se publica hoy en día. Una visión divertida de los temores del hombre. Un homenaje a las lecturas que nos marcaron. Y también una denuncia a una sociedad que mira con  desdén el hacer una pausa para reflexionar y comunicar algo que vaya más allá de un tweet. Pero cuidado, como todo libro de Rodrigo Fresán, este puede ser un objeto adictivo. Profundamente adictivo. Advertidos están.

Dividida en tres partes  como las otras novelas de Fresán , "La parte inventada" abarca una galería de extraños y entrañables personajes y episodios que por momentos parecen inconexos entres sí, pero que en su conjunto conforman una obra heterogénea, que lucha por abarcarlo todo y sale airosa de la lucha. La primera parte "El personaje real", se adentra en  la infancia  como un momento clave en la vida de todo hombre, donde la la curiosidad y la capacidad de asombrarse son elementos que distan aun muy lejos de perderse. Cuando el descubrir muchas cosas es un generador de felicidad al igual que el de jugar con las respuestas ante cuestiones tan misteriosas como "¿Es la aureola rodeando el cráneo de Jesucristo la representación gráfica  de la poderosa migraña causada por la corona de espinas?¿Por qué los dedos de la mano tienen nombre y los del pie no?¿Por qué las personas pegan fotos de sus seres queridos en las puertas de sus refrigeradoras?¿Los consideran materia fría o alimento para calentar?", haciendo de la memoria un refugio en el cual nos guarecemos de tanto en tanto protegiéndonos ante las dificultades de crecer y volvernos adultos, cada vez menos propensos a una visión lúdica de la vida.

La segunda parte, dividida a su vez en cinco episodios, podrían ser tomados como la exploración en torno a la creación de una novela. Desde la historia de la cercanía/distancia emocional del Chico y la Chica, unidos por el amor a la literatura y la admiración a un Escritor legendario, la historia de Penélope, la loca hermana del Escritor y sus encuentros y desencuentros con esa familia tan disfuncional pero tan representativa de la actualidad como es la familia Karma (tan memorable como los Mantra), la de un escritor  a la mitad de su vida que lidia con los demonios de la enfermedad y la cada vez más cercana muerte, la de F.Scott-Fitzgerald y una vida que se entremezcla con la ficción de su obra, los intentos de un músico por crear un fuerte vínculo con su hijo a través de la admiración hacia Pink Floyd y la ciencia ficción mientras un viejo amigo se mete a jugar con su mente; y finalmente la de un joven lector que explora todas las influencias que rodean su vida mientras recuerda su relación con otro joven y misterioso escritor Ismael Tantor.

Recorremos todos estos peldaños (hacia arriba o hacia abajo, depende del lector) para llegar a "La persona imaginaria",la tercera parte, donde lo que más destaca es la voz del Escritor (Fresán elevado a la máxima potencia) gritando todo lo que le disgusta y desencanta del llamado "desarrollo y evolución" de la Humanidad. Una crítica válida a las cada vez menos sociales "redes sociales" como Facebook, Twitter y Whatsapp. Sin contemplaciones a la generación de los pulgares gordos. Pero también una indagación inteligente sobre el significado de leer y escribir hoy en día: ¿Sigue siendo trascendente?¿Cual es la finalidad de una obra literaria?¿Está a salvo el destino del libro? ¿Se extingue la experiencia única de leer , usando un Kindle? Múltiple preguntas que quedarán rondando en la mente del lector.

Hay que decirlo, no es fácil seguirle la pista a Fresán si no es un lector que no haya disfrutado de sus otros libros (como Mantra o El fondo del cielo, por tomar sólo algunos) o un lector de verdad a secas, capaz de no sucumbir ante la densidad y posible complejidad de una obra. Y esto es una señal de respeto que siente el autor por el lector, no considerándolo como un mero consumidor al que se le debe vender como sea un libro vacío en su contenido (" Lo que importa ahora no es el contenido sino el envase"), en tiempos donde se enseña a hacer las cosas con prisa y velocidad, donde la tecnología avanza y avanza, dejándonos atrás por momentos, incluso en el campo de la literatura, cuyas fronteras se ven acechadas por la avalancha de "best-sellers" de dudosa calidad que van saliendo al mercado y donde se publica cada vez más banalidades, tratando de complacer al lector de forma equivocada en vez de retarlo a usar toda su atención.

Si por primera vez se coge un libro de Fresán, hay el peligro de caer en la sensación equivocada de sentirse abrumado con tantas referencias, que van desde "2001, Odisea del espacio" hasta The Kinks, de Bob Dylan a Joan Vollmer, la musa de los beats, entre otros, incluso el fantasma de Roberto Bolaño colándose por ahí. Pero créanme: la pluma de este autor argentino no atosiga sino que invita a la exploración, a volver a ser como niños.

Ambiciosa y original, "La parte inventada" se hace un lugar descollante entre la narrativa contemporánea. Un estilo que se impondrá a la trama cuando volvamos a este libro en nuestros recuerdos. Hay rabia, humor, amor, cólera, desencanto, nostalgia y vitalidad, tratando de mostrar que la literatura nos saca del estado pasivo de esperar sentados y con aburrimiento a la muerte para dotar de belleza nuestras vidas. Habiendo aun autores como él, la buena literatura está muy lejos de morir.Muy lejos. Lo invito a descubrir ahora cómo funciona la mente del lector frente a este libro. Es hora de "La parte del lector".

Bonus track: La parte de las frases

-La parte inventada que no es otra cosa que una sombra verdadera proyectándose sobre la parte real.

-Volvemos a una biblioteca frente a la que uno puede pararse como contemplando las ruinas nobles de un mundo perdido o los materiales de un mundo a encontrar.

-El pasado es un juguete roto que cada quien arregla a su manera.

-Las muertes tienen ciertas obligaciones.¿Será una de ellas el recordarnos?

-Escribir es una disciplina que resulta cada vez más difícil

-Los dioses  de una religión a menudo se convierten en los demonios de la religión que les sucede.

-Cada vez me gusta más escribir, cada vez me gusta menos ser escritor

-El rostro no es el espejo del alma; el rostro es la máscara que se pone el alma cada vez que tiene que mirarse al espejo.

-La paranoia-como el patriotismo o esa forma bastarda del patriotismo, la política-es el último refugio de los mediocres y los fracasados.

-Los amigos dan más miedo que los desconocidos.

-El desierto donde nada entra pero todo cabe

-La escritura no es otra cosa que una danza solitaria.

-¿Y qué hace alguien que no es inteligente para convencerse que sí lo es? Fácil: se convence de que nadie, salvo él o ella, es inteligente.

-No hay soledad más sólida que la de quien, aunque rodeado de otros, se sabe completa y absolutamente solo y a la espera de que alguien le diga algo.

-Esta es la profesión más sedentaria y nómada al mismo tiempo

-La primera idea que tuve sobre el arte cuando era niño, fue que el artista traía al mundo algo que no había antes, y que lo hacía sin destruir nada a cambio.

-Porque el mundo tiene que estar lleno de gente que no escribe ni lee y que, aun así, son felices y normales, ¿no? Hasta es posible que sea más felices y

-En pantallas en las que ya no se proyectan nuestras vidas porque nuestras vidas, ahora, cada vez más, son pantallas.

-Pero se sabe que los adultos actúan como los niños:primero quieren la versión o el modelo mejor de lo que tienen otros y después, sólo desean lo que no tiene nadie.

-El pasado es un viejo niño obediente y malcriado al mismo tiempo.

-Y las casualidades no son más que versiones breves y concentradas y autosuficientes e inmediatamente analizables de la realidad.

-Solo la parte inventada de nuestra historia ha tenido alguna estructura, alguna belleza.

-El ser humano desaparecerá ´prque estará muy ocupado para procrear y multiplicarse contestando mensaje, actualizando perfiles, cayendo de frente desde los andenes a las vías de trenes conducidos por maquinistas que están conversando con sus novias vía FaceTime

-Porque el recordar no es otra cosa que una ligera mutación del olvido, muy personal y muy privada. Tachamos, reescribimos, corregimos, alteramos el orden y calibramos intensidades y voltajes de escenas y escenarios. Así, el pasado es,siempre, un work in progress: un manuscrito inconcluso y, finalmente, una obra póstuma a ser retocada por extraños.

+Sobre el autor:

Rodrigo Fresán (Buenos Aires, 1963) es autor de Historia argentina, Vidas de santos,Trabajos manuales, Esperanto, La velocidad de las cosas, Mantra, Jardines de Kensingtony El fondo del cielo. Libros suyos han sido traducidos a numerosos idio­mas con gran éxito de crítica. Fresán vive en Barcelona desde 1999 y ha prologado, anotado y traducido libros de Ann Beattie, Anthony Burgess, John Cheever, Ford Madox Ford, Denis Johnson y Carson McCullers, entre otros. En la actualidad, escribe en numerosos medios y dirige la colección de literatura criminal Roja & Negra. Además de los numerosos elogios dedicados a Historia argentina, de sus otras obras se ha escrito: «Pocas novelas tan apasionantes he leído en los últimos años. Con Mantra es con la que más me he reído, la que me ha parecido más virtuosa y al mismo tiempo más gamberra» (Roberto Bolaño, Reforma); «La velocidad de las cosas es un libro que me resulta siempre idóneo para ponerlo como ejemplo de escritura que me interesa… Presumo de ser el autor que más veces la ha leído» (Enrique Vila-Matas); «Jardines de Kensington es una de esas novelas (pensar en Lolita, Moby-Dick, los relatos de Borges y de Calvino) que te hacen recordar ese profundo y sensual placer que sentíamos cuando éramos niños y descubrimos la lectura y nos adentramos a nadar en ese vasto océano de libros» (Jenny Diski, The New York Times); «La clase de autor que trae una ráfaga de oxígeno fresco a la habitación» (Jonathan Lethem).

+Otras reseñas:

-El Cultural


+Ficha del libro:
Aquí


+Entrevistas:
-PUCP

+Videos:





+Una gentileza del autor durante el I Festival de la Palabra, celebrado en la PUCP:





-.

domingo, 8 de junio de 2014

Fragmento de "La parte inventada": La parte sobre el amor no correspondido

"Ahá, El Chico está enamorado de La Chica. Un amor no correspondido que es algo así, piensa El Chico, como algo parecido a eso que sienten aquellos que han perdido un brazo o una pierna. Pero no el fantasma de algo que alguna vez estuvo allí y ya no, sino el fantasma de algo que jamás se tuvo y que se desea tanto tener. Ese amor violento y triste que acaba siendo la perdición de los mejores monstruos. De Drácula y del monstruo de Frankenstein y de La Momia y de El Fantama de la Ópera y de El Hombre Lobo y de La Criatura de la Laguna Negra y de La Mosca y de King Kong y de tantas otras mutaciones sucumbiendo a la más apasionada radiación de tantas Bellas. Un amor que no es ciego pero que sí alucina. Uno de esos amores que no es que no se equivoque sino que , desde el principio, es una equivocación. Un amor que no acierta y que sólo da en el blanco cuando falla, cuando deja de ser amor para haber sido amor y se lo puede contemplar desde lejos, con cierta distancia y se descubre, como corresponde, que fue siempre un amor no correspondido."


(Rodrigo Fresán en "La parte inventada"(pág.66) )



jueves, 5 de junio de 2014

Anatomía del dolor: "El lugar del cuerpo" de Rodrigo Hasbún



Todos tenemos secretos. A todos nos da miedo que nuestros secretos se sepan

¿Cómo sobrevivir al dolor que causa recordar nuestro pasado? Ese pasado que se comporta como una sombra, casi imperceptible para los demás y de la que cada uno termina siendo consciente cada vez que se mira hacia atrás.Una sombra que sin embargo nos acompaña en nuestro presente y de la que nadie se puede librar. ¿ Es posible avanzar con tamaña carga?


Rodrigo Hasbún nos entrega una de las novelas más dolorosamente bellas de la narrativa latinoamericana de los últimos años. Leer la historia de Elena, la anciana protagonista, es una invitación a compartir y entender una vida signada por el desamparo y la soledad. La  batalla contra una sensación de vacío y frustración a través de la escritura, única arma para seguir ahí, en ese mundo al que solos venimos y solos nos vamos , pero del que se parte para crear uno paralelo en el que cada uno sea dueño del tiempo y el destino. Leer la historia de Elena es disfrutar de un escritor que a través de la lectura de su obra nos recuerda lo frágiles que somos.

¿El mundo embellece en los ojos del moribundo?
¿El mundo adquiere un brillo inusual antes de desaparecer?

Elena lidia con el momento en que empezó su tragedia. Los recuerdos de un hermano vencido por el fracaso de no entenderse a sí mismo y tampoco a los demás, y que se desahoga usando el cuerpo de su hermana, al que ensucia y corrompe. Una familia unida por la incapacidad de comunicar, de expresar lo que piensa y siente, y que por ello no es feliz más que para una sociedad que no quiere ver más allá de lo que le conviene y de la cual Elena tiene que escapar para lidiar con sus demonios de una forma más llevadera pero no por ello más satisfactoria. El desarraigo y el cuerpo como límite y herramienta, son dos temas claves en el texto. Una búsqueda de significancia. Elena, a la que sólo le queda la memoria cuando llega al fin de sus días,se refugia en un diario, como huella de que ha vivido, no importando si fue plena o no su vida, lo que importa es que ha vivido y eso es lo que quiere comunicarnos. Hay un punto donde se confunde las opciones de perdonar y olvidar. Una línea borrosa y que no termina por aclarse

El sexo después de la muerte es lo más importante
Las familias son feas

Son notables los párrafos donde con crudeza  y realismo se narran los avatares sexuales de la protagonista,sin medias tintas, cómo debe de ser en una novela que hurga en la intimidad. La ausencia de relaciones estables como crítica a un mundo que avanza y avanza pero que no sabe hacia donde se dirige. El adiós a la tentación de ser sociólogo a través de la literatura, tomando la realidad cómo una atmósfera que nos transforma y a la que tranformarmos, pero que no nos determina del todo. Párrafos que transpiran sensibilidad.Y un tema tabú para muchos: La familia como microcosmos y al que todo el universo se reduce en nuestra formación temprana y donde se forman nuestras primeras heridas.

Es una notable primera novela, de uno de los autores que está cambiando el mapa de la escritura actual. La protagonista se pregunta en un momento si la literatura sirve para algo. Yo le respondería que sí. Para disfrutar de textos tan nostálgicos y encantadores como este. Léala y recomiéndela.

La escritura no tiene nada que ver con la suerte. Si lee tanto tendría que saberlo hace mucho


Foto RODRIGO HASBÚNDel autor:
+Rodrigo Hasbún  
Nació en Cochabamba, Bolivia, en 1981. Ha publicado el libro de cuentos Cinco y la novela El lugar del cuerpo. Le concedieron el Premio Unión Latina a la Novísima Narrativa Breve Hispanoamericana y fue parte de Bogotá39 así como de la antología de Los mejores narradores jóvenes en español elaborada por la revista Granta. Con guiones co-escritos por él, dos de sus textos fueron llevados al cine recientemente. Vive hace algunos años en Ithaca, Nueva York

Recomiendo:

+Los días más felices (Duomo,cuentos)

Primeras páginas del libro:

Dónde adquirirla:
+Santuario Editorial, acaba de lanzarse al mercado con esta bella reedición de la novela cuya portada muestro más arriba. En las mejores librerías de Lima.

Comentarios:

Bonus:




domingo, 1 de junio de 2014

La literatura como fuego:"Prohibido entrar sin pantalones" de Juan Bonilla

La literatura es fuego. Como una llama casi imposible de extinguir una vez que uno se apasiona y vive, por y para ella. Una idea que propone este libro y que nosotros los lectores podemos comprender a través de la historia del complejo poeta ruso Vladimir Maiakovski, guiados por la pluma del genial autor español Juan Bonilla en esta novela recientemente galardonada en la I Bienal de novela Mario Vargas Llosa celebrada en nuestro país hace unos meses.


"El arte no es un espejo para reflejar el mundo, sino un martillo con el que golpearlo".


Estamos en la Rusia de comienzos del siglo XX. Las diferencias de clases sociales están marcadas por fronteras  imposibles de cruzar. El mundo se está desmoronando, los cimientos de la realidad misma se desestabilizan y el desencanto por la vida se extiende cual plaga incontrolable. Y en medio de todo, un poeta. Un poeta que lucha en todos los sentidos. Un boxeador de las letras que se enfrenta a todo lo que se le ponga en frente y que quiere destruir la realidad en la cual se encuentra para reconstruirla a través de sus versos. Versos llenos de pasión. Una fuerza imparable abriéndose camino en medio de la turbulencia en que se encontraba la poesía, con sus representantes enfrentándose siempre en discusiones que defendían diferentes visiones de la vida. Un teatro donde la figura estelar es Maiakovski. Y cómo buen futurista, un adelantado a su época, siempre pensando que el pasado es una carga de la cual necesitamos deshacernos para avanzar.

"En esta vida es fácil morir. Construir la vida es mucho más difícil"


La novela, narrada de la forma más objetiva posible, comienza presentándonos a un joven escritor de 18 años, impetuoso y narcisista, autodidacta que reniega de cualquier ideal preestablecido, contando sólo con el ímpetu que le da el reconocerse como el mejor escritor de su generación (Algo que notamos desde el arranque: "Maiakovski tenía dieciocho años, dieciséis dientes podridos, dos hermanas y un solo lector"). Un rebelde, en un sentido mucho más complejo que el que le damos hoy en día. Siempre rodeado de personas que no eran más que  secundarios para él o vías para llegar a una meta mucho más importante. A punto de subirse a la montaña rusa que será su vida, que sólo podía terminar de la forma que terminó: invitando a la muerte de forma voluntaria. Porque la vida, una vez que no se cuenta con algo por lo que luchar o a lo que enfrentarse, se torna en el peor de los infiernos a través del tedio de la inacción o la indiferencia.


Conoceremos a través de sus obras y anécdotas las alegrías y tristezas de este excéntrico personaje. Como su encumbramiento a "Poeta número uno del Estado" durante los primeros años de la Revolución Rusa, sus viajes por New York, París y México, sus diferencias con otros grandes autores de la época, las inverosímiles alianzas que establecía en pos de un objetivo mayor y su caída al abismo de la indiferencia "oficial" cuando la máquina estalinista estuvoen todo su esplendor (ecos de 1984 ). Y entre todos estos aspectos: El amor. El amor que escapa de los parangones sociales, a través del triángulo amoroso que forma con Lily y su esposo Ossip Brick (también su benefactor), escandalizando primero a toda la sociedad de la época, y que luego los terminaría aceptando, cuando se tornan en un círculo del que ya no podrán salir sin aceptar las consecuencias trágicas de dicha acción.

Juan Bonilla se da maña para, a través de la alternancia de la primera y tercera persona, brindarnos un fresco brillante de una época donde la figura del escritor es aquella que busca la trascendencia y la inmortalidad, se pelea constantemente con sus demonios, se asquea de la conformidad y siempre está en la búsqueda de aventuras y nuevas experiencias. Donde uno se la pasa aplastando y siendo aplastado, pero siempre tratando de cambiar el mundo a través del único poder con el que cuenta: el poder de la literatura.



Del autor:
- El que apaga la luz (Libro de relatos, el primero que escribió y considerado entre los mejores escritos en español en los últimos tiempos)
- Los príncipes nubios (Novela galardonada con el premio Biblioteca Breve)

Entrevistas:
-Buensalvaje
-La mula

Otras reseñas y/o comentarios:

-El payaso trágico- Mario Vargas Llosa
-Montaña rusa- Revista Buensalvaje
-El Cultural
- La mula- Víctor Ruiz Velazco





Y la entrevista para Tiempo de Leer:
https://www.youtube.com/watch?v=WYyk7YfGoK0 




martes, 27 de mayo de 2014

La identidad en juego: "De noche andamos en círculos" de Daniel Alarcón



La experiencia de leer esta última novela de Daniel Alarcón es parecida a la de haber activado una bomba. Una tensión creciente en cada página diseñada con elegante precisión e ingenio, para que seamos incapaces de no sucumbir ante las consecuencias trágicas de una historia íntima pero de gran alcance.

La historia comienza presentándonos a Nelson, un joven actor cuya vida está en picada en diversos aspectos:Su padre ha muerto recientemente, convive a diario con la presencia agobiante de un hermano radicado en los Estados Unidos y lo que eso significa para un veinteañero latinoamericano de clase media, una madre refugiada en un mundo lleno de nostalgia ahora que se inserta en su rol de viuda y una relación amorosa agonizante con una muchacha de nombre enigmático.


Por otro lado, Henry Nuñez fundador de Diciembre, un grupo teatral cuyas horas de gloria expiraron ya años atrás. Un hombre que ha llegado a la madurez de su vida, con una sensación de frustración permanente, no pudiendo manejar con claridad ningún aspecto de su vida más que su día a día frente al volante de un taxi en el caótico tráfico de la ciudad. Su obra legendaria "El presidente idiota" está a punto de ser repuesta en una gira por el interior del país junto a su otrora compañero de fieras batallas.Pero necesitan a un actor más:Nelson. Así estas dos historias, la de Henry y Nelson se entretejerán en camino del que nadie saldrá indemne.


El recorrido por pueblos señalados por la cicatriz que les dejó la violencia de las últimas décadas,el infierno de las cárceles y la añoranza de justicia de los inocentes que purgan culpas ajenas en ellas,una obra mutante, las relaciones fallidas de los protagonistas y su incapacidad para resolverlas y una maldición que parece no acabar, sólo reinventarse, son la atmósfera perfecta para una trama donde la identidad es llevada al límite del cuestionamiento, los roles van cambiando de forma inesperada y una espiral trágica se va cerniendo sobre todos los personajes como una burbuja aprisionante de donde ya nadie podrá salir. El final es una explosión de dolor y asombro que cada uno percibirá de forma distinta.


De Daniel Alarcón es digno de elogiar su pulso para no desentonar por las más de 300 páginas de esta maravillosa novela, su construcción de personajes inolvidables (incluso los secundarios, como Mónica, la madre del protagonista), su imaginación y capacidad para recrear nuestro país en un universo que parece pertenecer sólo a él pero en el que cualquier lector peruano podrá identificarse y una lectura diferente sobre la secuelas fatales que pueden estallar a partir de las decisiones que tomemos.Una de las plumas más representativas de la literatura actual.


Magnífica novela.


Bonus Track: "Los provincianos" (Editorial Solar) 2013


Del autor:

+Radio Ciudad Perdida (Su gran debut en el territorio de la novela)

+Ciudad de payasos (Para los aficionados a la novela gráfica)

+Guerra a la luz de las velas (Uno de los mejores cuentarios de la década pasada)






Otras reseñas:

-The New York Times

-The Washington Post

-Chicago Tribune

-Hermano Cerdo.com

-Ticket de cambio

-El Cultural

-Revista arcadia


El precio: S/.49 bien invertidos en cualquier librería del país.

Pd. Aquí una generosidad del autor en la presentación del libro en Lima.


sábado, 26 de abril de 2014

El transporte público en Lima Metropolitana: Una mirada a los transportistas, el sistema laboral y el rol que juegan en la problemática actual




Creo que mi ciudad ya no tiene consuelo
entre otras cosas porque me ha perdido
Mario Benedetti


Ese caos de movimiento, 
de donde la muerte llega al galope 

de todas partes a la vez
Charles Baudelaire

Cuando se nos pregunta cuál es uno de los mayores problemas que podemos encontrar en Lima hoy en día, una de las respuestas que brindamos, de forma automática casi, es el transporte público. Ya sea por la peligrosidad asociada a un viaje de un punto a otro de la ciudad, la incomodidad que sentimos mientras nos trasladamos al destino deseado, el servicio descortés y vulgar que recibimos, la suciedad de las unidades, el tiempo valioso que perdemos de forma inútil, entre otras cosas, siempre tendremos más de una respuesta de carácter negativo. Sentimos que nuestra queja tiene validez y que alguien debe corregir el problema que nos afecta. La alcaldesa, el presidente, los congresistas, los choferes o los cobradores. Siempre es alguien más quien tiene que hacer algo para solucionar esta situación caótica que padecemos a diario. No es lo común analizar reflexivamente el porqué se da esta situación. Incluso miramos a los transportistas como seres humanos incorregibles que no quieren hacer algo por mejorar el transporte y que deambulan como trogloditas en sus carros buscando atiborrarlos con pasajeros, quedándonos en la corteza del contexto, no buscando las causas últimas como dicta la razón al momento de perseguir soluciones. Según un estudio que llamó nuestra atención, pasamos aproximadamente entre tres y seis años de nuestra existencia usando el transporte público, por lo tanto es parte de nuestras vidas y no podemos ser indiferentes ante ello. Es nuestro deber como parte activa de la sociedad trazarnos como objetivo el evaluar qué sucede realmente detrás de este servicio y proponer una solución integral.

Un poco de historia…

No basta con centrarnos en cifras y estadísticas, sino que debemos ahondar en varios aspectos que vayan más allá de las deficiencias técnicas correspondientes. Remontándonos en la historia, durante el siglo XX Lima tuvo un crecimiento demográfico exponencial de forma desordenada que terminó por desbordar cualquier plan delimitado que se pudiese haber propuesto. No se tomaron factores como la inmigración a gran escala desde pueblos del interior del país en las décadas del 60, 70 y 80 que dieron origen a los llamados “conos” que se encontraban en la periferia de la ciudad formal , si entendemos a esta como la conformada por los distritos tradicionales. Estos pobladores si bien asentaron sus precarias viviendas en los sectores más alejados de la ciudad, se trasladaban hacia el centro de la ciudad y alrededores para cumplir sus faenas laborales, lo cual incrementó su necesidad de transportarse en trayectos largos que en muchos casos, atravesaban Lima de un punto a otro. Esto desbordó la oferta brindada sin otorgarse una solución efectiva que cubriera esta demanda por parte de las autoridades. Los tranvías desaparecieron al igual que los llamados grandes buses (Ikarus) posteriormente. La inacción del Estado al no poder encontrar una solución efectiva hizo que durante la época de Alberto Fujimori, se liberalizara el mercado del transporte público para que el sector privado cubriera el exceso de demanda por su cuenta mas esto no se realizó como se hubiese querido y si bien es cierto, empezaron a circular vehículos de uso masivo en rutas que no se habían tomado en cuenta, las nuevas facilidades sirvieron como plataforma a una informalidad en la creación de nuevas empresas que se aprovecharon de los vacíos legales que la normativa brindaba. Muchas empresas se hicieron de la concesión de nuevas rutas, pero no tenían una flota de vehículos propios, así que mantenían tratos con los dueños de los vehículos y así se desligaban de las responsabilidades vinculadas con los choferes y cobradores que hacían uso de estos medios de transporte.

Esto fue la génesis de las llamadas “empresas cascarón”.Por ejemplo, si ocurre un accidente de tránsito con heridos y muertos, no se puede inculpar directamente a la empresa a la que se le había concesionado la ruta en cuestión porque no era propietaria de los vehículos y tampoco cubría los daños que se daban, no existiendo vínculo contractual claro entre los operarios y los accionistas de la empresa principal. Eventos como el anterior son indicios de la distorsión que se da en todo este sector, lo cual termina afectando a los mismos operarios que terminan siendo víctimas del sistema al cual pertenecen. Un sistema bajo el cual no gozan de los beneficios laborales que deberían percibir de acuerdo a estándares legales y éticos. Realizan sus actividades diarias bajo la premisa que deben generar los mayores ingresos posibles sin importar la mayor parte del tiempo los medios que se utilicen para lograrlo. Muchos no lo saben, pero los choferes y cobradores en su mayoría no reciben un sueldo fijo mensual, sino que perciben una comisión nimia de los ingresos monetarios que reciben por el cobro de los pasajes. Eso hace que privilegien el fin sobre los medios para lograrlo, siendo esa la explicación que muchos no encontraban sobre el porqué realizan maniobras temerarias en las autopistas, sobrepasen el límite permitido de personas que deben ir en un vehículo, no paguen las multas con las que se le sanciona, entre muchos otros hechos similares que encontramos deplorables. Su concepción se vuelve utilitarista al igual que el de los agentes a los que rinden cuentas como los propietarios de los vehículos y los accionistas de las empresas dueñas de la ruta que son los que menos riesgos toman y terminan llevándose la mayor parte de las ganancias. Un problema de deshumanización del servicio en todo el proceso y que termina perjudicando a todos. Pero si es un problema que data de años atrás cabe preguntarse ¿Qué acciones han tomado las autoridades desde aquella deficiente reforma de los noventa?



Buscando responsables

Como dijimos inicialmente, la mayoría de nosotros asociamos la culpa del caos en que se encuentra sumido el transporte público a los transportistas, pero también a las autoridades, las cuales sentimos no realizan de forma correcta las funciones para las cuales se las eligió como nuestros representantes. Los sentimos como abúlicos e indiferentes a esta situación y que solo realizan acciones persiguiendo un afán demagógico o populista para captar votos de vez en cuando. El Estado es un agente importante a través del Ministerio de Transportes y Comunicaciones, y la Policía Nacional, que representan al Poder Ejecutivo; el Congreso, que emite leyes referentes al sector; y el Poder Judicial, que dictamina las sanciones y multas correspondientes por la trasgresión o incumplimiento de estas últimas. Pero la cara más visible y activa es la de la Municipalidad Metropolitana de Lima que es la que los transportistas refieren automáticamente cuando se les interroga como la autoridad más próxima a ellos, es la que vela por el ordenamiento del sector en la ciudad de manera más directa. En las últimas décadas, este organismo ha dedicado mayores esfuerzos a otros campos de su competencia en detrimento de lo que se pudo hacer en transporte. Ello porque enfrentarse a los gremios de transportistas genera riesgos políticos que las autoridades no quieren asumir y a lo más, se ha recurrido a dar ordenanzas y normas que atacan cuestiones no tan esenciales y de forma no de fondo. Incluso muchas propuestas a pesar de tener el consenso de la mayoría queda en letra muerta por la falta de control eficaz de sucumplimiento o porque los funcionarios que deben supervisarlas se dejan tentar por actos de corrupción que entorpecen y ponen trabas. Las municipalidades distritales tampoco quieren asumir su responsabilidad lo cual termina perjudicando una acción que una esfuerzos en pos de un mismo fin. Entonces surge naturalmente el cuestionamiento de qué se puede hacer si las autoridades no han logrado en los últimos años que mejore de forma significativa este desorden imperante y los transportistas se encuentran enquistados en una informalidad de la cual aparentemente no quieren salir.pa del caos en que se encuentra sumido el transporte público a los transportistas, pero también a las autoridades, las cuales sentimos no realizan de forma correcta


¿Hay luz al final del túnel?


¿Todo está perdido entonces? Creemos que no, que el escenario de desesperanza que parece inundarnos al momento de proponer soluciones se debe porque en realidad no se han brindado todas las alternativas posibles. A lo largo de estos años se ha persistido en enfrentar el problema de la manera más técnica e impersonal posible quedándonos en un enfoque analítico, creyendo que con grandes megaproyectos como el Metropolitano o el tren eléctrico son las únicas vías posibles o que mayores sanciones disuadirán el comportamiento agresivo de choferes y cobradores. Y esto no puede seguir visualizándose así porque se trata de un problema de personas, lo cual implica que debemos salir del paradigma moderno y superficial y ahondar en el lado humano. Comprender que los transportistas sobreviven bajo un régimen indigno y denigrante en el cual se mueven a diario. Su perspectiva sobre el servicio que brindan debe cambiar, pero primero el clima laboral en el que transitan. Los accionistas y dueños de las rutas y de las flotas deben comprender que no pueden seguir “sacándole la vuelta” a las normas y que no tratan simplemente con buses y micros, sino con personas con las cuales tienen un compromiso. Deben saber que a largo plazo el sistema informal que impera hoy en día es una bomba de tiempo insostenible y que si persisten es sus actitudes retrógradas afectan el bienestar no solo de los trabajadores que tienen a su cargo sino el bienestar de la sociedad en general. La formalidad debe terminar siendo la principal vía alternativa de solución ya que es la que genera mayores beneficios no solo cuantitativos sino cualitativos y que tiene efectos más duraderos, a pesar que tenga escollos en un comienzo. Y cuando nos referimos a escollos podríamos mencionar acciones como la desaparición de combis y vehículos obsoletos que no solamente son incómodos sino que ponen en riesgo la vida de las personas. Sabemos que esto puede causar perjuicios económicos a corto plazo, pero es necesario. Además llevaría a que las pequeñas empresas que pululan al margen de la ley puedan unirse y formar empresas más grandes y sólidas que brinden todos los beneficios a sus empleados. Las autoridades deben reorganizar el sistema laboral existente y esperamos que la Gran Reforma del Transporte que está emprendiendo la Municipalidad Metropolitana de Lima y que es una de sus banderas de su Plan de Gobierno se lleve a cabo, sin causar un efecto negativo en la situación de los choferes y cobradores. Estas mejoras no surtirían efecto si los transportistas no ponen de su parte, por lo que se debe capacitarlos y hacerles ver que sus acciones tienen implicancias en otras personas. Que no es un servicio cualquiera el que brindan y que son responsables de muchas vidas durante las labores que realizan. Y para que todo no quede en simples palabras, se puede brindar incentivos en un primer momento como la disminución de impuestos a aquellas empresas que cumplan con otorgar un régimen de trabajo acorde con estándares normativos, facilidades de crédito para renovar sus flota, leyes que se apliquen de forma gradual y secuencial para no presentar la formalización de forma terrorífica, entre otras.


¡No nos lavemos las manos!


Pero como dijimos en la introducción de este artículo, no se trata de que el rol por mejorar la situación recaiga solo en las autoridades y transportistas sino debemos cuestionarnos ¿Y nosotros que podemos hacer? Mucho es la respuesta. A veces de forma inconsciente favorecemos que este sistema con grado de formalidad muy bajo persista con acciones que pueden parecer intrascendentes de forma aislada pero que en su conjunto sondeterminantes. Acciones como incumplir las normas que se dan para los peatones como respetar los paraderos establecidos, aceptar el ponernos en riesgo por una cuestión de facilidad al momento de transportarnos, menospreciar a los operarios del transporte de forma despectiva y denigrante insultándolos, no alzando nuestra voz de protesta ante un mal servicio. En esto último es importante recalcar que la indiferencia que mostramos ha hecho que se acumulen años de deficiencia en el sector. Terminamos por acostumbrarnos a lo rutina y el mal servicio tomándolo como ya dado y sintiendo que no podemos hacer nada. Debemos ser agentes de cambio. También debemos llamar al apoyo del estado para que se fomente una cultura urbana más fuerte y exigente. Una cultura que permita elevar el nivel de educación de las personas y así poder fomentar el buen uso de estas herramientas brindadas por el sistema de transporte. Además, esto aseguraría que el nivel de servicio esperado por los consumidores y los futuros consumidores se eleve y así las empresas se vean obligadas a ofertar un servicio de mejor calidad, como colocar vehículos en mejores estados, estandarizar la flota y volverla propia. Sin embargo no debemos olvidar que necesitamos entender que las reformas que las autoridades puedan aplicar no tendrán ningún eco si no colaboramos y ponemos de nuestra parte también, concientizándonos que es una tarea de todos. Una perspectiva más humana e integral debe ser la enmarque este conjunto de soluciones.


Libros y documentos que podrías revisar sobre el tema:
- Bielich, C. (2009) La guerra del centavo. Una mirada actual al transporte público en Lima Metropolitana. CIES e IEP, Lima
- Defensoría del Pueblo (2008) Informe Defensorial 137. El transporte urbano en Lima Metropolitana: Un desafío en defensa de la vida. Defensoría del Pueblo, Lima
- Lima Cómo Vamos (2012) Encuesta Lima Cómo Vamos 2012. Informe de percepción sobre calidad de vida. Lima Cómo Vamos, Lima
- Vega Centeno, P., Dextre, J. y Alegre, M. (2011) Reestructuración y cambio metropolitano. Pontificia Universidad Católica del Perú y Pontificia Universidad Católica de Chile, Lima.
- UITP (2003) Por una mejor movilidad urbana en los países en desarrollo: Problemas, Soluciones y Realizaciones ejemplares. Dic 2003.


Autores: Sebastian Uribe, Luis Injoque y Rodrigo Díaz



Otras explicaciones sobre el tema





Finalmente, te dejamos este número al cual puedes llamar

























domingo, 1 de diciembre de 2013

"Contarlo todo" de Jeremías Gamboa:Evadiendo la tentación del fracaso y sobrevivir para contarlo



Hace ya cerca de tres meses leí en una rápida inspección de bitácoras literarias el nombre de Jeremías Gamboa. Y no fue en cualquier medio de resonancia casi espectral como las que pululan por Internet, sino nada más y nada menos que en la sección cultural del diario "El País" de España. en una sección de Nuevos Narradores Latinoamericanos  que de inmediato llamó mi curiosidad. El título de la nota era "Vocación sin freno" y se narraba las peripecias que había tenido el escritor para escribir y lanzar una nueva novela, que estaba siendo respaldada nada menos que por Mario Vargas Llosa y Carmen Balcells,su agente y referente imprescindible si hablamos de los maestros del Boom. Sorprendido, empecé a googlear toda la información posible sobre el susodicho, con reseñas y notas que elogiaban su primer libro de cuentos lanzado por Alfaguara en el 2007, inubicable en cualquier librería de la capital, pero del que se podía leer un cuento online. De inmediato lo imprimí y leí camino a mi casa en bus. Una lectura gratificante. Empezaron mis exámenes finales y me distancié del tema. Ya eran comienzos de octubre, cuando comenzaron los preparativos para la feria "Contra" de editoriales independientes organizada por la Municipalidad de Lima. En su agenda, figuraba una charla llamada "La tentación del fracaso o cómo enfrentar resistencias y miedos a escribir". Debo decir que por dichos días yo andaba, por así decirlo, bloqueado con algunas historias que tenía en mi mente pero que no tenía idea sobre el cómo plasmarlas como yo quería en cuentos de buena factura. Así que ni corto ni perezoso, decidí ausentarme del trabajo y una clase que tenía ese día para ir a la charla. Por la mañana, con una esperanza casi extinta recorrí Quilca y alrededores en busca de dicho cuentario inhallable, con respuestas negativas por doquier que me hicieron caminar cerca de dos horas. Cuando ya la resignación me había ganado, en el stand que menos imaginaba lo conseguí. Casi ni pregunté el  precio que me pidió, accediendo a pagar casi sin notarlo, pues era un ejemplar nuevo y sellado. Tomé un micro y fui a la charla en el Centro Cultural de España. Esperamos los asistentes unos cinco minutos hasta que llegó. Con un morral un poco gastado, cabello largo y un aire de despreocupación que contradecía mis vagas ideas de lo que era un escritor. La charla fue estupenda y ajena a todo lo aburrido que podría sonar para cualquiera la idea de un taller literario, pues de lo que más se habló fue de como afrontar la vocación por ella. Los nombres de Ribeyro, Vargas Llosa, Naipaul, Roth, Kureishi y King, flotaron en el auditorio de forma admirable. No les narraré todo lo demás que se dijo, pues eso da para otro post, pero sí que en ese momento mis temores para escribir cuentos se estaban disipando. Al acabar la charla, me acerqué con mi ejemplar en la mano para que lo autografíe esperando una respuesta de indiferencia, mas Jeremías reaccionó asombrado por la sorpresa de que lo haya hallado y lo firmó con una de las mejores frases de aliento que alguien me ha transmitido. Entre esa tarde y la del siguiente día devoré placenteramente todos los cuentos del libro que me dejaron casi en estado de shock. La tarde del sábado ( la primera charla había sido un viernes), asistí a la segunda y última charla, con la convicción de que estaba frente a un escritor fuera de lo común y renové mis esperanzas en mi fe literaria.


"Contarlo todo" es un libro que esperé de forma impaciente y casi demencial. Sabía que se lanzaba en España el día de mi cumpleaños, y que durante el mes de Noviembre llegaría a Lima. Mientras tanto, le escribí por Facebook al sr. Gamboa que me respondió de forma sencilla y gentil, un texto que aun guardo. Y ha sido un mes de ansiedad que llegó a su fin el día viernes pasado,29 de Noviembre a las 2 de la madrugada, que empecé a disfrutar esta maravillosa novela y que si bien terminé hace pocas horas, en menos de tres días, sus efectos se prologarán por mucho tiempo como una caja de resonancia que no termina de vibrar.

La historia de un joven temerizo, estudiante becario de una de la más prestigiosas universidades privadas del país, residente en un distrito de clase media baja de esta ruidosa y bizarra metrópoli sudamericana,sin éxito con las mujeres, un problema de seguridad en sí mismo y sus capacidades, aficionado a las literatura y  que empieza a trabajar con personas a las que teme en un primer momento. Quitando algunos detalles,¿Donde iba a encontrar algo más parecido a lo que ha sido mi vida hasta ahora?. Me identifiqué desde la primera línea. La novela que yo hubiese querido escribir en unos años.En su aparente sencillez, desligada de situaciones macabras, demasiado trágicas o malditas, la novela de J. Gamboa demuestra una madurez única para narrarnos una buena trama sobre los temores para escribir, la amistad como sostén para sobrellevar la juventud y sus dudas, las tormentas del amor veinteañero, las penurias económicas, el racismo tácito de nuestras sociedad y una serie de eventos humorísticos y entretenidos. Hay una buena dosis de todo aquello que el lector busca en una novela. No se lea tampoco como un manual de autoayuda, rótulo que le añaden los críticos a todo aquello que no contenga historia de algún ser desquiciado o marcado por un suceso truculento. Tampoco como un tratado sobre la realidad socio-económica de nuestro tiempo, pues si quieren algo así vayan a leer un libro de Sociología. Esto es literatura y de la buena.Una estructura adecuada, estilo limpio y claro.

Las expectativas eran altas, y vaya que la novela no sólo no las decepciona sino que las satisface con creces. Un buen novelista peruano ha emergido y es motivo para aplaudir. Aplaudir y leer.

Aquí algunas reacciones sobre la novela:

«Un escritor perfectamente dueño de sus medios expresivos, que sabe concentrarse en lo esencial, que es siempre contar una historia bien contada.» Mario Vargas Llosa.

«Olvídense del malditismo, a Jeremías Gamboa le interesa la literatura que ofrece una luz al final del túnel.» Amelia Castilla, Babelia


«Si triunfa, todos sabrán qué son los mostros». Xavi Ayén, La Vanguardia.