"These days there’s so much paper to fill, or digital paper to fill, that whoever writes the first few things gets cut and pasted. Whoever gets their opinion in first has all that power". Thom Yorke

"Leer es cubrirse la cara, pensé. Leer es cubrirse la cara. Y escribir es mostrarla." Alejandro Zambra

"Ser joven no significa sólo tener pocos años, sino sentir más de la cuenta, sentir tanto que crees que vas a explotar."Alberto Fuguet

"Para impresionar a las chicas de los 70 tuve que leer a Freud, Althusser, Gramsci, Neruda y Carpentier antes de llegar a los 18. Para seducir a las chicas de los 70 me hice especialista en Borges, Tolstoi, Nietzsche y Mircea Elíade sin haber cumplido los 21. Menos mal que ninguna me hizo caso porque entonces hoy sería un ignorante". Fernando Iwasaki


viernes, 8 de julio de 2016

"Un lugar como este" de Carlos Arámbulo


Estruendomudo. 2016. 120 páginas



“No puedo recordar qué hacíamos en noches como esta cuando aún Calderas era más que un nombre a punto de olvidar”  (pág. 9).  Los seis relatos que conforman la primera incursión  narrativa de Arámbulo, giran alrededor del ficticio pueblo de Calderas y la influencia de este en las tragedias de sus pobladores. Todos ellos quieren dejar atrás la conexión que tienen con ese infierno en medio del desierto, pues más allá de ser un pueblo en constante agonía,  este representa un sello maldito en el espíritu de los personajes que recorren el libro.

En el cuento que da título al volumen, unos amigos acompañan a uno de ellos a enterrar a su padre al pueblo fundado por él. La comunidad que su padre implantó en medio de la nada y cuya falta de acceso al agua, aun muchísimos años después, representa el fracaso total de su anhelo: convertir esa maldita extensión de tierra en un lugar habitable y no una que fuera abortando con el trascurrir del tiempo a quienes decidieron instalarse allí. Aquí ya se va germinando la sensación de constante frustración presente en los siguientes relatos.

Esperando la brisa de otoño presenta los anhelos de venganza vigentes aún muchísimos años después de acontecidos los motivos. Muerte y honor se conjugan en dicha historia. De mejor factura resulta La inundación, la historia de dos jóvenes incapaces de frenas sus pulsiones sexuales aún en medio de la devastadora inundación que sufre Calderas. Las batallas al interior de ambos personajes están bien trazadas, mostrando la habilidad de Arámbulo para expresar dichos arrebatos pasionales, y donde los recursos narrativos utilizados están al servicio de lo que se quiere contar.

No sucede lo mismo en  Oficio de epifanía, el cuento más largo de todo el conjunto y donde si bien hay un despliegue de saltos temporales, voces intercaladas y  otros recursos complejos, la historia que se pretende narrar se diluye frente a esta explosión de elementos lo cual provoca que el deslumbramiento inicial  y el asombro se agoten pronto.

Y ya que menciono un aspecto, que en lo particular no me gustó, quiero mencionar otros que restan puntos al libro como el excesivo uso de símiles en varios momentos de las historias como  “a punto de reventar entre sus manos como un globo demasiado inflado”. (Pág. 111) o  “Molina oye voces que llegan hasta sus oídos como blandas pelotas rebotando en paredes acolchadas”  (pág. 114), y reflexiones que pudieron haberse suprimido como “Respiramos casi agua, como los peces, aunque me parece que los peces no respiran agua. El agua debe tener algo de aire así como nuestro aire tiene algo de agua” (pág.55)

Escena prima, es el relato más logrado a mi parecer. Crueldad, demencia y perversión son los temas que se abordan en dicha historia, que mantiene el clímax en todo momento. Finalmente Perseo, el cual cierra el libro, es una metáfora de la imposibilidad de los personajes de dejar atrás el estigma de Calderas, que como dice uno de los personajes, representa una tierra que puede más que la necesidad de ciento de desesperados que llegaron a ella por casualidad o escapando de algo, sujetando su vida a lo que las fuerzas de la naturaleza quisieran hacer con ella.

+ Sobre el autor:



Carlos Arámbulo (Lima, 1965)
Traductor y escritor. Es autor del poemario "Acto primero" (1993). En el 2014 obtuvo el Premio Copé de Plata por su cuento “Fifteen”. Al año siguiente, su primer libro de relatos "Un lugar como este" (2014) fue elegido finalista del Premio Hispanoamericano de Cuento Gabriel García Márquez, organizado por el Ministerio de Cultura y la Biblioteca Nacional de Colombia.








(Una versión de este texto aparece en el portal web Punto y Coma)

domingo, 26 de junio de 2016

“Vernon Subutex Vol. I” de Virginie Despentes


Literatura Random House. 2016. 384 páginas

Para Vernon Subutex, el cincuentón protagonista de la novela, los sueños de rock'n'roll han quedado atrás. La crisis ha llegado a su vida desde hace mucho a pesar que ha fingido no enterarse de nada: ya no tiene la tienda de discos, se le acabaron los ingresos, debe meses de renta, y sobre todo, acaba de perder a Alex Bleach, su mecenas y amigo, la trágica estrella caída del rock francés. Contando solo con algunas grabaciones inéditas de éste, Vernon tiene que lidiar con la angustia de haber quedado en el desamparo total tras el desalojo de su vivienda. La aceleración de este esperado hundimiento, lo lleva a visitar los hogares de sus viejos conocidos buscando refugios temporales, sin importar el grado de cercanía mientras este aún exista. El resultado: ninguno ellos parece estar mejor que hace 20 0 30 años.

Es dicho recorrido por los barrios de Paris, el que le permite a Despentes abordar los miedos sociopolíticos surgidos tras el derrumbe del Estado de bienestar que Francia gozó por años y la correlación de estos con fenómenos como el alzamiento de la extrema derecha, la xenofobia, el alejamiento de cierta parte de la llamada “clase intelectual” de los verdaderos problemas de su sociedad al estar más preocupados por proyectar una falsa imagen (A los intelectuales de izquierdas les encantan los gitanos rumanos, porque los vemos sufrir mucho pero nunca los oímos hablar. Víctimas adorables. Pero el día en que uno de ellos tome la palabra, los intelectuales de izquierdas, se buscarán otras víctimas silenciosas.Pág.59) y el narcisismo cada vez más salvaje de las nuevas generaciones, alentado por la aparición de las redes sociales, solo por mencionar algunos temas. La autora francesa es cruda al retratar a una diversa gama de personajes: un escritor liberal, una chica que tras abrazar el Islam descubre que es la hija de una conocida actriz porno muerta, una transexual, una madura mujer con problemas de afecto, un financista adicto a las drogas, entre otros. Quiere mostrar cómo piensan, cuál es su visión, cómo sus relaciones cada vez se han vuelto más virtuales que reales (Facebook señores, no es más que un síntoma). No se anda con remilgos. Si tiene que retratar a un personaje que odia a los musulmanes, lo hace hablar sin caer en el ridículo al caricaturizarlo por exceso usando ornamentos superficiales.

Despentes ha escrito una novela sobre el desencanto y la frustración de toda una generación, aquella mayor a los 40 años que se vuelve obsoleta para una sociedad preocupada solo en el capital que uno es capaz de generar. Riqueza concentrada, desigualdad generalizada, una economía que te elimina y deshecha como elemento de la comunidad: una que anticipa tu muerte pues no te necesita más. (Hacen lo mismo con los perros que con los hombres: seleccionan, a todo el que intenta defenderse cuando lo acorralan, hay que eliminarlo, Pág. 295). Hay un pesimismo que parece justificado al observar el paso del siglo XX a este, marcado por el descontento y la desazón: un mundo sin ilusiones. Busquen esta novela, la primera de una trilogía que promete.


+Sobre la autora:
Virginie Despentes (Nancy, Francia, 1969) es novelista y directora de cine. Transgresora y provocadora, su mirada punzante sobre nuestra sociedad nunca está exenta de un toque de ironía. A los diecisiete años dejó el instituto y se marchó a vivir a Lyon, donde encontró empleo en una tienda de discos, colaboró en revistas musicales, cantó en un grupo de rap y trabajó en un peep-show. La popularidad le llegó con su primera novela, Fóllame (Reservoir Books, 1998), que fue llevada a la gran pantalla. Desde entonces ha publicado Perras sabias (Anagrama, 1998), Lo bueno de verdad (Anagrama, 2001, galardonada con el Prix de Florey llevada al cine por el prestigioso director Gilles Paquet-Brenner), Teen Spirit (2002), Bye-Bye Blondie (Pol.len, 2004) y Apocalypse bébé (2010), galardonada con el prestigioso Prix Renaudot. En 2006 publicó su ensayo autobiográfico Teoría King Kong (Melusina, 2007), donde se postula como una de las defensoras del posfeminismo. Con la trilogía Vernon Subutex, Despentes se reafirma como una voz imprescindible de las letras francesas.

(Una versión de este texto aparece en el portal Punto y Coma)




lunes, 20 de junio de 2016

"El año del verano que nunca llegó" de William Ospina

Literatura Random House. 2015. 304 páginas,

Desde hace tiempo quería escribir sobre este libro y no por muy buenas razones.  Adquirí el libro durante la Feria Internacional del Libro de Lima del año pasado motivado, más que nada, por la  interesante trama que anunciaba la contratapa de la novela. Y si bien las primeras páginas, con una llamativa introducción apoyada en curiosos datos históricos, las leí con ganas captando mi interés, éste fue diluyéndose de manera alarmante luego de la página 80 más o menos. Leí la novela en octubre, y si la terminé fue por mi vieja manía de acabar casi todo los libros que empiezo (manía que ya estoy empezando a dejar atrás por cierto). Volví a cogerlo hace un par de semanas, y al hojearlo, confirmé que no me había equivocado la primera vez: el alto precio pagado por la novela de Ospina no tiene justificación.

La calamitosa erupción del volcán Tambora en Indonesia, allá por el año 1815 sumió a la mitad del mundo en una completa oscuridad, teniendo implicancia directa en la reunión del 16 de junio de 1816 en  Villa Diodati, situada junto al lago Leman en Suiza,  de Lord Byron, John Polidori , Percy Brian Shelley y su esposa Mary Shelley.  Dicha reunión se extendió por tres días, que podrían ser considerados como “una sola, larga y tenebrosa noche”, en un ambiente cargado de nervios, misterio y miedo. Ello pasaría a ser una anécdota más sobre interesantes personalidades que por azar coinciden en un mismo lugar, de no ser porque probablemente, en esos días, hayan empezado a gestarse dos grandes mitos: el vampiro y la criatura de Frankenstein. Hasta allí se puede resumir la historia en la que buscaba profundizar Ospina, quien intenta partir de ello para establecer reflexiones sobre la relación entre la belleza y lo monstruoso, y el uso del género fantástico como medio para develar los traumas y los más profundos miedos humanos. O por lo menos parece que eso ambicionó en algún momento.

Los problemas empiezan cuando el colombiano busca alternar la historia antes mencionada con la suya.  Nos va narrando en una gran cantidad de pasajes, su obsesión por contar de una manera decente los sucesos de hace 200 años, forzando de manera insistente el establecimiento de  paralelos entre ambos contextos. Dichas referencias personales llenas de cursilerías no logran llamar la atención en ningún momento, provocando que el lector empiece a rogar que estas sean cada vez más breves, para retomar la historia principal que a partir de cierto tramo también (hacia la mitad del libro) , se empieza a notar repetitiva y tediosa. ¿Por qué añadir encuentros, viajes y conferencias si es que no se aporta nada a la historia principal? ¿Egocentrismo? ¿Por qué desviarse de una trama súper interesante para mostrar reflexiones banales  e innecesarias? ¿No hubiese quedado mejor el libro con menos páginas y si se seguía sólo por un solo camino en este caso? Esas y más preguntas son las que van surgiendo conforme se va avanzando con la lectura de este libro. Una muestra sobre cómo se puede echar a perder una buena historia. Decepcionante.


+ Sobre el autor:

William Ospina nació en Padua, Colombia, en 1954. En su carrera como poeta, ensayista y novelista, se ha hecho merecedor de diversos reconocimientos, como el Premio Nacional de Ensayo (1982), el Premio Nacional de Poesía (1992), el Premio de Ensayo Ezequiel Martínez Estrada de la Casa de las Américas (2003) y el Premio Rómulo Gallegos (2009).


(Una versión de este texto aparece en el portal Punto y Coma)


jueves, 26 de mayo de 2016

“Ejército enemigo” de Alberto Olmos

Literatura Random House. Barcelona, 2011. 288 pp.
 

«Estoy convencido de que todo el mal del mundo empieza en ellas. En las palabras.» escribió Rodrigo Blanco en The night (Alfaguara, 2016), una afirmación que se cumple en la novela de Olmos. Daniel, uno de esos activistas sociales que surgieron tras los sucesos del 15M en España, es asesinado en misteriosas circunstancias. Santiago, un publicista treintañero amargado, cínico y hastiado de su tedioso trabajo, recibirá como herencia una palabra. Una sola palabra que alterará su vida, llevándolo a hurgar de forma obsesiva en la intimidad del que fue su amigo. Un simple vocablo que dispara la trama de Ejército enemigo, un libro que como se indica en la contraportada (y esta vez de forma acertada), es obscenamente actual.

La novela se sitúa durante los primeros años de este siglo, cuando la publicidad ya se ha establecido como la nueva religión de las organizaciones, un negocio que consiste en hacer pensar que la publicidad es necesaria. Todo anuncio es un anuncio del anuncio. (pág.21). Santiago es una pieza más de esta maquinaria, cuestión de la que reniega sobre todo por su incapacidad para renunciar a ello. La rutina laboral lo lleva a refugiarse, primero en el sexo de forma compulsiva con su practicante, y tras el alejamiento de esta, en el inagotable mundo del internet, donde un internauta avanzado al que le tomaras la medida pasaba a serte más conocido que tu propia madre (pág.49).

Sí, internet. Cómo hacía falta una novela que indagara en ese mundo, un texto sobre las empresas de internet (…) cómo se están apropiando de la vida privada de los ciudadanos sin que éstos se den cuenta. La publicidad está destrozando la intimidad, con nuestro total consentimiento, además. (pág. 125).Un territorio donde la intimidad ha sido hipotecada con tal de lograr aunque sea una pizca de notoriedad y la sensación de que a través de un correo o una red social, se puede lograr la permanencia.  ¿Qué imagen proyectamos? ¿Cuál es la real, la que finalmente va a quedar? Olmos nos recuerda el principio del internet, salvaje y feroz. Cavernícolas tecleando animalizados: Pederastia, terrorismo, vejaciones, insultos, infidelidades, calumnias, rumores insidiosos, fotografías privadas sacadas a la luz, vídeos, información sucia, apologías deleznables, homenajes a asesinos en serie, altares a lo atroz, robo de propiedad intelectual, suplantación de identidades, contratación de sicarios, alianzas delictivas, sectarismo, proselitismo de la antropofagia, del racismo, del antisemitismo: fueron días gloriosos. Internet lo inventó Hobbes. (pág. 143) En la novela destaca, la adicción de Santiago a la pornografía (narrando un video porno casero viral, con link incluido) y a ChatChinko, una web donde la gente común busca conectar de alguna manera (sexual más que nada) con gente común. La mayoría ya no busca cuerpos ideales. Buscar hurgar en la intimidad de los demás. Las revistas pornográficas tradicionales nos habían enseñado toda la intimidad de las mujeres, a excepción de una: su dormitorio. (pág. 85) La compañera de la universidad que nunca socializa con nadie, la vecina cuarentona, el chico del delivery. Cualquiera de ellos puede ser la nueva estrella del internet. Quince minutos de fama, y un link que te asegura la inmortalidad. Permanecer.

Ya mencioné la publicidad y el internet. Toca referirme a la “solidaridad” que se aborda en la novela. La solidaridad fracasada. Esa que cada uno “muestra” en sus posts de Facebooks, en sus likes, en sus comentarios, en sus tweets. ¿Se acuerdan cuando pensábamos (me incluyo) que pagando por una “pulsera solidaria” estábamos poniendo nuestro granito de arena? Seamos sinceros: lo hacíamos por pose. Porque era lo “correcto”. Asumimos que es muy fácil arreglar el mundo a distancia: parece que hasta funciona. Pero no funciona, lo siento mucho. (pág. 75). Se escriben y dicen discursos para vender la idea de estar en un plano moral superior, parte de un oasis de gente que “sí quiere mejorar el mundo” en contraste al ciudadano común “preocupado sólo en sobrevivir y no en los demás”. Ya no se hacen las cosas con la idea de cambiar la realidad, sino para que los demás se den cuenta que se “hacen las cosas”. La campaña social-publicitaria emite este mensaje: nos preocupamos… pero no hacemos nada efectivo. Quien entiende que el mundo es así consigue el éxito (pág. 124) ¿La solidaridad concebida como un producto? Si se puede mercantilizar, sí. Causas sociales como campañas de marketing: “Responsabilidad social”. Un nuevo eje surge entonces: solidaridad-publicidad-intimidad. ¡Oportunidad de negocio! El capitalismo aplicado a un sector en auge: la culpabilidad. (pág. 41) Puedes ser un despreciable ser con tu familia, tus amigos y tus vecinos, pero si te unes a una campaña solidaria en redes sociales, “todo está bien”. Nos llenamos de buenas intenciones y creemos que con eso basta. Ya ni se conoce la real dimensión de los problemas, o incluso, cuáles son estos. Siempre es alguien más quien nos dicta las cosas sobre las cuales indignarnos. Uno de los personajes afirma lo siguiente por ejemplo: Cuando pensamos en Cuba no imaginamos un país que no vota, o que no tiene distintas opciones de voto, sino un país que no compra, que no tiene distintas marcas de atún para comprar. (pág. 192) Andamos tan saturados de información, que no reflexionamos sobre lo que consumimos. No cuestionamos lo que de verdad necesita ser transformado:

El conocimiento de la verdad, en efecto, se nos revela inútil. Carece de sentido el concepto “concienciación”. Todos llevamos veinte años concienciándonos… para nada. Lo único que tendría sentido es otra realidad dentro de la que concienciarse. No cambiar el mundo, sino descambiarlo. (pág.  191)

Puede estar dando la idea de que esta es una novela sólo de reflexiones políticas y sociales, pero en Ejército enemigo también hay una trama. Un detective, un crimen y un intento por esclarecerlo del cual no quiero dar más detalles para no arruinarles la lectura. Todo está integrado de buena forma. Ejército enemigo cuestiona, incomoda, fastidia y engancha. Un libro incorrecto, pesimista, necesario y recomendable.


+Sobre el autor:
Alberto Olmos (Segovia, 1975) ha publicado las novelas A bordo del naufragio (1998), Trenes hacia Tokio (2006), El talento de los demás (2007), Tatami (2008), El estatus (2009), Ejército enemigo(Literatura Random House, 2011), Alabanza (Literatura Random House, 2014) y el libro de relatosGuardar las formas (Literatura Random House, 2016). Su labor literaria en internet dio lugar al volumen Algunas ideas buenísimas que el mundo se va a perder (Caballo de Troya, 2009), donde reunió textos ajenos, y a Vida y opiniones de Juan Mal-herido (2010) y Pose (2013), que recogen buena parte de su narrativa digital. Fue el responsable de la antología Última temporada. Nuevos narradores españoles 1980-1989 (2013) y es el editor encargado de Caballo de Troya en la cosecha de autores del año 2016.

www.malherido.com


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jueves, 12 de mayo de 2016

"El final del amor" de Marcos Giralt Torrente

Páginas de Espuma, 2011. 163 páginas,

¿Qué clase de vínculo es el que sobrevive a una relación truncada? ¿Es una variante del amor? Como el título anuncia, los cuatro extensos relatos que conforman este libro giran en torno al  progresivo deterioro del amor, sus desfavorables efectos y la inevitable desaparición del sentimiento.  Pero también sobre aspectos que transcienden dicha esfera, como lo son los lazos familiares y sus conflictos. Tal como en “Tiempo de vida”, Giralt Torrente convierte la institución familiar en el centro de su narrativa. El hogar como espacio donde se desatan con mayor intensidad todas las emociones existentes, sin importar que estas sean positivas o dañinas. La consanguinidad presentada como una maldición con la cual lidiar de manera constante.

Nos rodeaban palmeras  es el primer relato del conjunto, y a mi parecer el más débil. Una pareja decide viajar a una isla perdida del Índico  para intentar evitar la disolución de una relación donde lo más característico son los incómodos silencios. Durante su viaje, tendrán como vecinos a una pareja alemana que muestra síntomas de una decadencia afectiva parecida a la suya, y en la que hallarán un espejo premonitorio de lo que les espera si persisten en seguir juntos. Las excesivas e innecesarias descripciones de algunos personajes desmerece la profundidad de las escenas más logradas.

El narrador de Cautivos es un privilegiado testigo de la extraña (y mal vista) relación de veinte años de su prima Alicia con Guillermo Cunningham. La opresión y posterior rechazo de la familia materna, la necesidad de escapar de ello, pactos pocos convencionales y el cosmopolitismo, serán algunos de los elementos que formarán parte de la mutación de esta pareja hasta el final de sus días, cuando la atracción mutua sea igual de intensa que el rechazo. Un vínculo tóxico y enfermizo que Giralt Torrente narra de manera eficaz en este caso.

En Joanna, una llamada  la radio detona una avalancha de recuerdo en el narrador, permitiéndole iluminar las zonas más oscuras de la relación que mantuvo durante su adolescencia con la enigmática joven del título, pero sobre todo con la familia de ella y la perturbadora sensación de zozobra que ésta última proyectaba. Sombra que a la larga contaminó el inocente vínculo de ambos jóvenes, aplastando sus posibilidades de sostenibilidad e hipotético desarrollo. La revelación final es simplemente estremecedora haciendo de este cuento el mejor de los cuatro.

Finalmente, Última gota fría es el relato de un adolescente  que observa la peculiar convivencia de sus padres divorciados en paralelo al errático intento de su madre por salvar su relación y los sucesivos fracasos económicos y profesionales de su padre. El empeño de la voz que narra por atrapar aquello que escapa a la simple comprensión, por llenarse de hipótesis que intenten abordar los mecanismos y procesos de las pasiones, y la exploración de las fisuras emocionales del ser humano, conforman la impronta de la narrativa de Giralt Torrente, palpable de buena forma en tres de los cuatro historias de El final del amor.




+Sobre el autor:


Marcos Giralt Torrente (Madrid, 1968) es uno de los autores más valorados de la literatura española actual. Debutó en 1995 con la colección de cuentosEntiéndame, a la que siguieron las novelas París(Premio Herralde de Novela) y Los seres felices. Su último libro, Tiempo de vida, cosechó un aplauso unánime y fue destacado por la crítica entre los mejores de 2010. Es autor también del relato largoNada sucede solo (Premio Furest i Roca) y de la colección de microrrelatos Cuentos vagos. Traducido a diversos idiomas, pertenece a la Orden de Caballeros del Finnegans y ha sido escritor residente de prestigiosas instituciones europeas como la Santa Maddalena Foundation o el Berlin Artists-in-Residence Programme.



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viernes, 29 de abril de 2016

"La débil mental" de Ariana Harwicz

Animal de Invierno, 2016. 80 páginas (Perú)

Mardulce, 2014.102 páginas. (España y Argentina)

Nacemos para masticar rencor, en estos momentos quiero ver llegar el fin del mundo, suspira, quizá ahí esté la clave, que venga el cataclismo y todo vuelva a empezar.
Ariana Harwicz

Esquirlas producidas por una terrible explosión. Las páginas de esta breve novela revelan terribles y escalofriantes imágenes de una relación que en el imaginario común sólo es capaz de irradiar alegría, comprensión y felicidad, ocultando las partes oscuras de la misma: la cáustica relación entre madre e hija. Resulta aterrador para cualquiera ponerse a pensar que este  vínculo, tan determinante en la formación de uno, pueda ser tan traumático y vil. Y sin embargo ese lado oscuro existe. Emerge de vez en cuando y cuando lo hace, dichas erupciones son terribles e incontenibles. Son pocos los escritores que se adentran en esta particular cueva llena de hechos siniestros y menos aun los que lo hacen con maestría. Harwicz es una digna representante de este selecto grupo, capaz de desacralizar el lazo materno y  poner en la palestra lo más crudo de esta unión.

No vengo de ningún lado. El mundo es una cueva, un corazón de piedra, un vértigo plano. El mundo es una luna cortada a latigazos negros, a flechazos y escopetazos. Cuánto hay que cavar para dar con el desprecio, para hacer que mis días ardan.

Desde el arranque es posible notar que esta no es una novela convencional. Mientras uno se adentra en su lectura, es posible que empiece a sentir la tentación de comenzar a  leer en voz alta. Sí, como un libro de poesía. Pronunciar cada frase, para que el ímpetu de las imágenes se duplique o triplique. Frases como Mi cerebro son polillas en un jarro y se ahorcan o La hora exacta previa a encontrarlo es tan bellamente sórdida como tirarse de cabeza en una rivera alcanzan un mayor impacto al verbalizarlas.

Sé que lo primero que nos da curiosidad de un texto narrativo es la trama. Que esta sea interesante y esté bien contada. Este libro va más allá de eso. En La débil mental, encontramos la voz de una mujer de aproximadamente treinta años que nos va contando la historia de la relación salvaje con su madre. Ellas dos forman una peligrosa simbiosis, dañina y enferma (Te llenas de imágenes que son una porquería para tu salud) y que aun así, no llega a ser del todo maldita. ¿Hombres? Sólo la presencia de uno, casado y que mantiene como amante a la protagonista de esta historia. Sólo se conoce de él, lo que las protagonistas de esta historia deciden narrar. El padre de la chica no tiene gravitación alguna. Que la novela esté conformada sólo por mujeres,  permite a Harwicz enfocarse en mostrar el nivel de violencia que puede alcanzarse en sus relaciones (Porque así somos las mujeres, seres endemoniados y testarudos.). Una violencia más sofisticada, expresada en mecanismos mucho más complejos que la que tenemos los hombres al momento de agredirnos. Acá todo dolor muta y evoluciona.

El texto de Harwicz no tiene la intención de buscar una redención de los personajes. Acá no hay ánimo de cambio. Asumen el devenir de su relación y tratan de lidiar con ella. Una madre que no tiene reparo alguno en inmiscuirse en la vida sexual de su hija. Una hija capaz de perder la cabeza por un hombre que parece usarla como un mero juguete sexual para salir del aburrimiento. (Soy la idea de amor de un hombre que vive con otra, que ama a otra, a cientos de kilómetros.) No se callan lo que piensan.  (Ahí viene hasta mí fregándose, y yo lo tengo tirado arriba, estrellado, olfateándome. ¿Hace cuánto no te la meten mamá?)y sin pudor alguno expresan sus miedos, odios y traumas. La aparición de la abuela en ciertas escenas no hace más que reforzar el círculo vicioso en el que han pasado toda su existencia. (Qué suerte tengo de que no haya  un hijo, un plato menos, nada de restos pegados, ninguna voz cortando la mía. Nada que me suceda cuando me arranque la cabeza de un tirón.) Llevan esta especie de marca tenebrosa en los genes. Y no, no tratan de quitársela. (La panza de mamá crió luto, gestó luto, engendró una planta carnívora y acá estoy divina en mi short y mi remerita ajustada.)


La débil mental es una valiente y brillante apuesta literaria. Una grata sorpresa en el panorama de la literatura latinoamericana contemporánea que no dudo en recomendar con este breve texto.



+Sobre la autora:

Estudió guión cinematográfico en la Escuela Nacional de Experimentación y Realización Cinematográfica; dramaturgia en la Escuela de Arte Dramático y completó sus estudios con una licenciatura en Artes del espectáculo en la Universidad Paris VIII y con un máster en Literatura comparada en La Sorbona. Ejerció la docencia en el área de guión cinematográfico. Estrenó en el Centro Cultural Ricardo Rojas las obras de teatro Sobre llovido, mojado y El mal está hecho. Dirigió el documental, El día del Ceviche el cual participó en diversos festivales en Argentina, Brasil, Cuba y Venezuela.Colabora con el blog literario de Eterna Cadencia.Su primera novela, Matate, amor, cosechó excelentes críticas y fue considerada por el periódico La nación, Argentina, como la mejor novela de 2012.

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martes, 12 de abril de 2016

“Las primas” de Aurora Venturini


Estruendomudo, 2013. 166 páginas (Perú)

Literatura Random House, 2015.194 páginas. (España)

Contextualizada en la década de 1940, Las primas es el retrato de una familia disfuncional y quebrada, conformada por seres grotescos, deformes y dañados. Las mujeres que conforman este linaje maldito se caracterizan por lidiar a diario con la miseria y la desgracia, limitadas por sus fallas y carencias, físicas o afectivas.  Está narrada en primera persona por Yuna, una niña abandonada por su padre, rechazada por su madre y su tía virgen, encargada de cuidar a su monstruosa hermana deficiente mientras va descubriendo su talento para pintar, el cual le permite expresar parte de ese caos que lleva dentro, tal vez lo único que sepa hacer bien. Yuna contará con la ayuda de Petra, su prima, quien representa la traición, la sed de venganza y la animadversión contra el orden impuesto. La enana prostituta inconformista a la que le molesta ese rótulo de anormal al que la reduce la sociedad. Ella fungirá de guía en temas como el sexo y la muerte. Un apoyo (aunque nada confiable) para Yuna frente la racha de sepelios que padecerá la familia y la maldad de los hombres con los que tiene algún tipo de contacto.

A lo largo de la novela, el lector se topará con abortos, asesinatos y perversas prácticas sexuales. Una serie de hechos horrorosos evocados con inocencia y brutalidad, por igual. Acá se narra el lado arisco de las cosas: aquello que incomoda y perturba. La voz de Yuna alterna entre lo lúdico, lo sórdido y lo triste, saliendo a flote en un escenario lleno de excrementos y deformidades, de hostilidad filial y locura. Una lucha constante que se plasma incluso en el momento de la escritura. A veces pienso que somos un sueño o pesadilla cumplida día a día que en cualquier momento ya no será, ya no aparecerá en la pantalla del alma para atormentarnos, dice Yuna en cierto momento. Es así que narrar se convierte en un deber, sin importar recurrir al diccionario la cantidad de veces que sea necesario con el fin de encontrar el vocablo preciso.


Párrafos breves impregnados de humor negro, el lenguaje que utiliza Venturini en esta novela cuestiona en todo momento las convenciones gramaticales, dejando traslucir la angustia y desesperación de la protagonista por revelarnos su historia, percibiendo cada signo de puntuación como un obstáculo, un límite para narrar su verdad desnuda, cruda y sin complejos, pues como afirma: si ponía punto o coma perdía la palabra hablada (…) me convenía comunicarme de viva voz rápidamente para que me entendieran y evitar lagunas silenciosas que descubrían mi incapacidad de comunicación verbal.

Galardonada en 2007 con el Premio  Nueva Novela Página/12 de Argentina cuando su autora tenía 85 años, Las primas es un libro que tiene una impronta juvenil única, desconcertante y deslumbrante. Una novela, como dice Vila-Matas, escrita con enfermiza genialidad.






+ Sobre la autora:

Aurora Venturini (1922, La Plata, Buenos Aires, Argentina-2015) se graduó en filosofía y ciencias de la educación en la Universidad Nacional de La Plata. Fue asesora en el Instituto de Psicología y Reeducación del Menor, donde conoció a Eva Perón, de quien fue amiga íntima. En 1948 recibió de manos de Jorge Luis Borges el Premio Iniciación por El solitario. Estudió psicología en la Universidad de París, ciudad en la que se autoexilió tras la Revolución Libertadora y donde vivió en compañía de Violette Leduc y trabó amistad con Jean-Paul Sartre, Simone de Beauvoir, Albert Camus, Eugène Ionesco y Juliette Gréco. Tradujo y escribió trabajos críticos sobre poetas como Isidore Ducasse (conde de Lautréamont), François Villon y Arthur Rimbaud. En 2007 recibió el Premio de Nueva Novela Página/12 por su libro Las primas. En diciembre de 2010 la edición española de esta obra (publicada por Caballo de Troya) fue elegida el mejor libro en español editado en España durante el año 2009 y recibió el II Premio Otras Voces, Otros Ámbitos.

(Este texto aparece en el portal Punto y Coma)