"These days there’s so much paper to fill, or digital paper to fill, that whoever writes the first few things gets cut and pasted. Whoever gets their opinion in first has all that power". Thom Yorke

"Leer es cubrirse la cara, pensé. Leer es cubrirse la cara. Y escribir es mostrarla." Alejandro Zambra

"Ser joven no significa sólo tener pocos años, sino sentir más de la cuenta, sentir tanto que crees que vas a explotar."Alberto Fuguet

"Para impresionar a las chicas de los 70 tuve que leer a Freud, Althusser, Gramsci, Neruda y Carpentier antes de llegar a los 18. Para seducir a las chicas de los 70 me hice especialista en Borges, Tolstoi, Nietzsche y Mircea Elíade sin haber cumplido los 21. Menos mal que ninguna me hizo caso porque entonces hoy sería un ignorante". Fernando Iwasaki


domingo, 1 de diciembre de 2013

"Contarlo todo" de Jeremías Gamboa:Evadiendo la tentación del fracaso y sobrevivir para contarlo



Hace ya cerca de tres meses leí en una rápida inspección de bitácoras literarias el nombre de Jeremías Gamboa. Y no fue en cualquier medio de resonancia casi espectral como las que pululan por Internet, sino nada más y nada menos que en la sección cultural del diario "El País" de España. en una sección de Nuevos Narradores Latinoamericanos  que de inmediato llamó mi curiosidad. El título de la nota era "Vocación sin freno" y se narraba las peripecias que había tenido el escritor para escribir y lanzar una nueva novela, que estaba siendo respaldada nada menos que por Mario Vargas Llosa y Carmen Balcells,su agente y referente imprescindible si hablamos de los maestros del Boom. Sorprendido, empecé a googlear toda la información posible sobre el susodicho, con reseñas y notas que elogiaban su primer libro de cuentos lanzado por Alfaguara en el 2007, inubicable en cualquier librería de la capital, pero del que se podía leer un cuento online. De inmediato lo imprimí y leí camino a mi casa en bus. Una lectura gratificante. Empezaron mis exámenes finales y me distancié del tema. Ya eran comienzos de octubre, cuando comenzaron los preparativos para la feria "Contra" de editoriales independientes organizada por la Municipalidad de Lima. En su agenda, figuraba una charla llamada "La tentación del fracaso o cómo enfrentar resistencias y miedos a escribir". Debo decir que por dichos días yo andaba, por así decirlo, bloqueado con algunas historias que tenía en mi mente pero que no tenía idea sobre el cómo plasmarlas como yo quería en cuentos de buena factura. Así que ni corto ni perezoso, decidí ausentarme del trabajo y una clase que tenía ese día para ir a la charla. Por la mañana, con una esperanza casi extinta recorrí Quilca y alrededores en busca de dicho cuentario inhallable, con respuestas negativas por doquier que me hicieron caminar cerca de dos horas. Cuando ya la resignación me había ganado, en el stand que menos imaginaba lo conseguí. Casi ni pregunté el  precio que me pidió, accediendo a pagar casi sin notarlo, pues era un ejemplar nuevo y sellado. Tomé un micro y fui a la charla en el Centro Cultural de España. Esperamos los asistentes unos cinco minutos hasta que llegó. Con un morral un poco gastado, cabello largo y un aire de despreocupación que contradecía mis vagas ideas de lo que era un escritor. La charla fue estupenda y ajena a todo lo aburrido que podría sonar para cualquiera la idea de un taller literario, pues de lo que más se habló fue de como afrontar la vocación por ella. Los nombres de Ribeyro, Vargas Llosa, Naipaul, Roth, Kureishi y King, flotaron en el auditorio de forma admirable. No les narraré todo lo demás que se dijo, pues eso da para otro post, pero sí que en ese momento mis temores para escribir cuentos se estaban disipando. Al acabar la charla, me acerqué con mi ejemplar en la mano para que lo autografíe esperando una respuesta de indiferencia, mas Jeremías reaccionó asombrado por la sorpresa de que lo haya hallado y lo firmó con una de las mejores frases de aliento que alguien me ha transmitido. Entre esa tarde y la del siguiente día devoré placenteramente todos los cuentos del libro que me dejaron casi en estado de shock. La tarde del sábado ( la primera charla había sido un viernes), asistí a la segunda y última charla, con la convicción de que estaba frente a un escritor fuera de lo común y renové mis esperanzas en mi fe literaria.


"Contarlo todo" es un libro que esperé de forma impaciente y casi demencial. Sabía que se lanzaba en España el día de mi cumpleaños, y que durante el mes de Noviembre llegaría a Lima. Mientras tanto, le escribí por Facebook al sr. Gamboa que me respondió de forma sencilla y gentil, un texto que aun guardo. Y ha sido un mes de ansiedad que llegó a su fin el día viernes pasado,29 de Noviembre a las 2 de la madrugada, que empecé a disfrutar esta maravillosa novela y que si bien terminé hace pocas horas, en menos de tres días, sus efectos se prologarán por mucho tiempo como una caja de resonancia que no termina de vibrar.

La historia de un joven temerizo, estudiante becario de una de la más prestigiosas universidades privadas del país, residente en un distrito de clase media baja de esta ruidosa y bizarra metrópoli sudamericana,sin éxito con las mujeres, un problema de seguridad en sí mismo y sus capacidades, aficionado a las literatura y  que empieza a trabajar con personas a las que teme en un primer momento. Quitando algunos detalles,¿Donde iba a encontrar algo más parecido a lo que ha sido mi vida hasta ahora?. Me identifiqué desde la primera línea. La novela que yo hubiese querido escribir en unos años.En su aparente sencillez, desligada de situaciones macabras, demasiado trágicas o malditas, la novela de J. Gamboa demuestra una madurez única para narrarnos una buena trama sobre los temores para escribir, la amistad como sostén para sobrellevar la juventud y sus dudas, las tormentas del amor veinteañero, las penurias económicas, el racismo tácito de nuestras sociedad y una serie de eventos humorísticos y entretenidos. Hay una buena dosis de todo aquello que el lector busca en una novela. No se lea tampoco como un manual de autoayuda, rótulo que le añaden los críticos a todo aquello que no contenga historia de algún ser desquiciado o marcado por un suceso truculento. Tampoco como un tratado sobre la realidad socio-económica de nuestro tiempo, pues si quieren algo así vayan a leer un libro de Sociología. Esto es literatura y de la buena.Una estructura adecuada, estilo limpio y claro.

Las expectativas eran altas, y vaya que la novela no sólo no las decepciona sino que las satisface con creces. Un buen novelista peruano ha emergido y es motivo para aplaudir. Aplaudir y leer.

Aquí algunas reacciones sobre la novela:

«Un escritor perfectamente dueño de sus medios expresivos, que sabe concentrarse en lo esencial, que es siempre contar una historia bien contada.» Mario Vargas Llosa.

«Olvídense del malditismo, a Jeremías Gamboa le interesa la literatura que ofrece una luz al final del túnel.» Amelia Castilla, Babelia


«Si triunfa, todos sabrán qué son los mostros». Xavi Ayén, La Vanguardia.



miércoles, 6 de noviembre de 2013

Última escena a los 20 años

La última escena que recordaré de estos 20 años que se están extinguiendo será la de la chica que me gustaba hace menos de dos meses, rodeada por los brazos de un ser extraño a mi memoria visual, sonriente y protegida, sin inmutarse por aquello que la rodea: los micros atestados de gente, los ambulantes gritando a viva voz, los estudiantes que caminan de prisa como si estuvieran escapando de algo trágico y opresivo y yo que estoy a menos de dos metro.Un ser que se tornó invisible a su interés.Pero no son los celos los que me invaden.Es algo más.

Es una mezcla de cuestionamiento interno con una inconmensurable y molesta sensación de vacío. Un mecanismo que se enciende y empieza a alterar mi mente,un proceso denso desde la universidad hasta aquí, solo frente al monitor y el frío contacto con el teclado. Y resume en parte todo lo que ha ocurrido este último año. Una isla circundada por la oportunidades perdidas en su momento, que flotan al límite del ahogo sin acercarse directamente hacia mí.

La chica ya no me gusta, y si la tuviese al frente mío actuaría con una indiferencia brutal, mostrando una cortesía forzada. Pero hace dos meses, parecía el lobo de las caricaturas que se mueve epilépticamente y padece de hiperactividad a corto plazo. Trazaba planes, escenarios, palabras por decir, escritos no concretizados. Incluso salí con ella en dos oportunidades, y cumplí con el protocolo que cualquiera pensaría como "enamoramiento". Pero de la expectante ilusión inicial, terminé derivando en un aburrimiento sólo comparable con la de Mersault, en "El extranjero" de Albert Camus, libro que acabé hace unas horas y que tiene implicara directa con la motivación a escribir esto.

Y es justamente el tedio, lo que no sólo parece gobernarme a mí, sino a todos los que me rodean. Es la prisión invisible que nos envuelve a todos, como un manto asfixiante. Se dejan pasar casi sin inmutarse elecciones que nos podrían llevar a situaciones mejores.Riesgos que valen la pena, y no los que sólo conducen a caminos más peligrosos.

No me refiero a un escenario donde todos andan como robots, sino a uno, donde las cosas se han relativizado a tal punto que no se encuentra satisfacción en las empresas que llevamos a cabo, y sólo hay ráfagas imitando la felicidad,transitando como sombras en nuestras conductas.Nos rodeamos de un "optimismo" que se nos presenta como tabla de salvación pero que no comprendemos conceptualmente, y que sobrevive gracias a un efecto placebo alienante. Detesto a las personas que me venden pastillas de felicidad encapsuladas en mensajes vacíos.

La solución a todo esto, no la poseo, sino  no estaría aquí sintiendo que no gano nada al escribir esto, más que el desahogo momentáneo de esta turbulencia interna. Muchos encontrarían la respuesta correcta rezando, otros embriagándose, otros llamando a su pareja. Pero creo que si buscamos la naturaleza de estas sensaciones nos podremos acercar más a un paliativo correcto. Sin irnos al extremos de inventar "Complejos de Edipo, Electra, Narciso" y otros espejismos.

Advertir el peligro de un mar de dudas y vacilaciones que se acumulen en el desencanto por el presente es una labor impostergable, urgente en la etapa juvenil.Tampoco quiero parecer el "Grinch" de esta pseudofiesta constante que muchos viven y que no esconde una desesperante sensación de desapego por las cadenas que los mantienen fijados a un mundo homogeneizante. Sólo espero que cuando escriba en 365 días la última escena de mis 21 años, el hálito de molestia y tedio se haya disuadido.




domingo, 15 de septiembre de 2013

Microcuentos (1)

Siguiendo la senda trazada por autores como Monterroso, la revista Buensalvaje propuso un concurso de microcuentos  la semana pasada. Yo apliqué a ello y estos son los resultados:

  •  Tanto tráfico que el niño llegó canoso
  • Amor tan oculto que se volvieron sombras
  • Tan xenófobo que no comía pan francés
  • Cuando el  ciego miró se quedó mudo
  • Por cazar una historia maté al protagonista
  • En el velorio sólo sonreía el zombie
  • Muriendo el dictador, acaba (¿comienza?) el cuento
  • Matando pobres, ellos lograron reducir la pobreza
  • Tarzán regresó de la ciudad más salvaje
  • Las zapatillas estaban rojas de tanto bailar
  • Nació, creció, se casó, se reprodujo y murió. Yo lo maté. Demasiado común para mí gusto

domingo, 21 de julio de 2013

Manual de Instrucciones para llegar a ser el mejor amigo de las mujeres o sufrir del síndrome del friendzoneado

A continuación , lo que el autor del post se dedicará a hacer será el intento de reunir en una lista las instrucciones más útiles para ser el eterno mejor amigo de las chicas (o lo que comúnmente algunos llaman friendzoneado), basado en su propia experiencia, sucesos que ha oído en relatos causados por bebidas con alto contenido de alcohol, chismes en los pasillos del colegio y la universidad, y también en parte por las comedias juveniles vistas en dvds piratas a lo largo del vasto periodo de 5 años (tomando como punto de referencia el despertar sexual adolescente). Es claro que no son reglas comprobadas científicamente, pero si se asemejan mucho a una realidad altamente preocupante, porque cada vez hay más parejas en las redes sociales demostrando su "amor" a diestra y siniestra . Repito: unna situación altamente preocupante. Sin más preámbulo, aquí va:


  • Sea caballero y cortés. Lo más atento posible a las reglas de un manual de etiqueta y modales. Las chicas lo verán como la persona perfecta para salir a conversar, como salvavidas a la hora de pedir permiso a sus padres, y se sentirán en confianza de que nada de malo les sucederá. Cuando se tiene entre 15 y 25 años, por extraño que parezca, será difícil  que encuentre un perfil de Facebook de un sujeto que nunca insulta ni agrede a nadie, ni hace chistes de doble sentido, mostrando que se encuentra "en una relación", pero sí verá que tiene como "hermanas" a las chicas más simpáticas del salón.
  • Si va a salir por primera vez con una chica, indague profundamente en los temas de conversación que deberá desarrollar a cada momento. Lea noticias de actualidad, sepa de política, de modas, de grupos de música, de películas. Adquiera todo el conocimiento posible. Un buen amigo le tiene horror al silencio incómodo. La chica en cuestión no querrá perder su contacto, y por lo tanto no arriesgará su amistad, tratando de coquetearle o insinuársele.
  • Si va al cine, nunca escoja una película de terror, que conlleve a que la señorita de su costado lo pueda abrazar en un momento de pavor. Llévela a ver una película para niños(que les encanta) o una estúpida comedia romántica americana. No correrá el riesgo de que deje de ver la película para acercar sus rostro al suyo y pueda surgir un ósculo entre los dos. A lo más volteará para pedirle más pop corn.
  • En una reunión, donde el alcohol corre como agua en carnaval, no trate de servirle mucho trago. Déle  gaseosa, preocúpese de que se vaya a su casa temprano, haga de enfermero si se pone como la chica de "El exorcista" en el baño y/o consígale un cuarto con llave. Ella se lo agradecerá a los dos días contándole a todas sus amigas que usted es un buen amigo y no se aprovecha de nadie.
  • Si la chica le conversa por teléfono, esté atento a todo lo que dice. Trate de comprenderla, animarla, realmente hacerla sentir que uno la entiende, así se demore 4 horas en el Skype o por celular. Ella no lo verá como posible enamorado, se lo aseguro.
  • Trate de leer y escribir poemas para ella.Busque canciones con letras significativas en francés, italiano, inglés y español. Si nunca le dedica canciones simples, sin sentido y sin ritmo, tipo Reik, Ricardo Arjona o aquellas de "latin" que pasan en Viva.FM, tendrá su puesto de mejor amigo asegurado.
  • Pase más de 4 horas diarias, durante un mes chateando con ella por Whatsapp o Facebook chat, sobre los temas más interesantes y divertidos del mundo sin insinuar nada vulgar o grotesco. Usted quedará muy bien como un buen amigo sin ser lo que ellas tanto adoran a veces : ser "pendejo".
  • Resuélvale todos los problemas de los cursos, explíquele todas las clases a las que asisten juntos, haga grupos de trabajo con ella y amanézcase estudiando a la par en Parciales y Finales. Le aseguro que no lo molestará mas que en esos momentos.
  • Trate de ser ameno y chistoso. Hágasele imposible imaginarse la sola idea de no verla sonreír. Por lo general, los enamorados o los chicos que le gustan siempre las hacen llorar, así que por contraposición un mejor amigo es el que las hace dibujar sonrisas eternas.
  • Si va a una discoteca o bar, busque conversación sobre temas interesantes. No sea callado. Ellas prefieren a aquellos que no saben hablar ni español, así que mantenga un aire intelectual.
  • Preocúpese más en ejercitar su mente que el cuerpo. Si usted hace una encuesta rápida, notará que todos los seleccionados de algún deporte (el ajedrez o el Dota no cuenta) del instituto o la universidad tienen enamorada, mientras que los que se la pasan en la biblioteca no conocen ni el significado del "choque y fuga". La correlación es evidente.
  • No se vista como pastrulo, ni fume, ni haga tonterías y media cuando está ebrio.Ellas prefieren a los sujetos complicados, sin anhelos y que nunca publican cosas de importancia social en las redes sociales. Un buen amigo sí.
  • Trate de caerle bien a todas sus amigas de ella, haga que estudie y nunca le proponga escaparse de una clase.
  • Si sus papás de la chica discuten con ella, sea objetivo y neutro y propóngale una solución.Ella a corto plazo preferirá a aquellos sujetos arribistas que le den la razón en todo en detrimento de usted. A la larga uno de esos sujetos será su enamorado, pero usted permanecerá fiel a su puesto de mejor amigo.
  • No haga chistes vulgares destacando su prodigiosa anatomía  ni pronuncie lisuras en voz alta.
  • Lo repito otra vez, sea conversador y no parco ni mudo, con aire de autista.
  • Escriba en un blog.
Creo que es suficiente para una primera parte. Le aseguro que siguiendo la mayoría de estas reglas usted siempre estará rodeado de chicas. Como su amigo claro. Y si no pasa eso, y usted siguiendo las reglas ha encontrado enamorada, pues es usted un caso raro.




domingo, 26 de mayo de 2013

Personajes cotidianos de la vida mundana juvenil VIII: El hiperactivo incurable

Hace tiempo que había dejado de hacer estos humildes perfiles sobre gente con la que uno se topa a diario para bien o para mal pero en vista de que es hora que alguien se pronuncie sobre este tipo de personajes a los que descubrimos a temprana edad: los hiperactivos.

Haciendo un recuento, la presencia de estos seres han pululado en mi vida desde que estaba en la primaria. Antes no existía la palabra bullying, pero si se cumplía en los colegios todo lo que esto connotaba y que se funciona como fórmula infalible en las comedias americanas por cliché que es el abuso generalizado hacia alguien en especial.En mi salón existían varios de estas víctimas pero sobretodo había uno que destacaba por su presencia que invadía la atmósfera de por sí intranquila de los niños de 6 a 10 años. Digamos que se llama  Zancudo. Zancudo iba de aquí para allá, fastidiando, haciendo bromas sin sentido, muy inocentes y por lo tanto inútiles al momento de cometer su función de dar risa. Introducía temas desfasados durante las conversaciones de los grupos establecidos (hablar de Digimon, cuando todos ya hablaban de Medabots), hablaba hasta por los codos durante la clase, quería imitar al pegalón de la clase dándoselas de popular y solo terminaba haciendo el ridículo en medio de todos, a veces hasta vilipendiado por este pegalón que era su modelo de ser. En las fiestas infantiles le caía bien a todos los padres que lo obligaban a uno a ser su amigo y a hacer trabajos de grupos con él, sin entender que detrás de esa apariencia de niño conversador se escondía un ser más espeso que un plato de quaker. En fin, era la primaria y casi todos los niños tenemos algo de hiperactivos, pero algunos más que otros. (NR: el autor de la nota alguna vez, por increíble que suene, fue catequista de niños de primaria y puede decir que las generaciones venideras se llevan de lejos a las anteriores en cuanto a no estarse quieto en un lugar sacando de sus casillas a cualquieras).

Pero en la secundaria esta aparente hiperactividad ligada a la infancia se va diluyendo porque los intereses por Pokemon, taps o los juegos de turno mutan en intereses por enamoramientos precoces, fiestas,música, tareas, entre otras cosas. Pero algunos mantienen este gen involutivo, y son como parásitos que deambulan en los pasillos de los salones, hablando a cada momento de las cosas mas incogruentes posibles. Trata de imitar sin éxito al chico que aparenta tener más popularidad en el momento, no tiene un grupo definido con el cual se puede identificar, en las fiestas siempre está tratando de sacar a bailar a las chicas más simpáticas pero termina por demostrar los pasos de baile más inverosímiles con el "cuartel de las feas". No tiene una personalidad definida por así decirlo y si algún día alguien decía por ejemplo que le gustaba Panda, él venía al día siguiente vestido con pulseras, su polo oficial respectivo y con la mayor cantidad de música del grupo en el MP3. Son afanosos al momento de enamorarse y siempre anuncian con bombos y platillos que chica les gusta, pasando esta a ser motivo de risa por parte de sus amigas. Dependiendo de su violencia, siempre termina por querer hacerse el matón y queriendose burlar de los eslabones más débiles en la pirámides sociales escolares, pero cuando los nerds, chancones y chicos con alma de autistas se unían terminaban vengándose de la manera más ingeniosa. Una vez terminado el colegio, su nombre pasa a quedar registrado en el último compartimiento de la memoria.

Pero por lo que escribo hoy, es por los hiperactivos universitarios, aquellos que son como una especie de agentes de la incomodidad que van de salón en salón repeliendo gente a su alrededor, haciendo bromas estúpidas e irritantes, tratando de hacerse pasar por buena gente , pegándose cuando uno solo quiere estudiar solo en la biblioteca, causando que grupos de amigos se dispersen cuando este se presenta ante ellos, colándose en los almuerzos en la cafetería haciendo que a veces los temas de conversación desaparezcan por arte de magia y que los actos de cortesía cobren una falsedad increíble.Muchas veces no lo hacen de forma conciente, pero sus actos son capaces de reducir el nivel de paciencia de uno a valores cercanos al cero. Son los que siempre están en los círculos de reunión a un lado, asintiendo a todo lo que se dice sin aportar una opinión propia. En las redes sociales, ni que se diga. Le pone "me gusta" a todos los comentarios, realiza comentarios que no tienen nada que ver con el contexto dado, se ríe de forma exageradamente en las conversaciones, siempre trata de chatear con la mayor cantidad de personas posibles a la vez y cuelga fotos hasta porque encontró una mosca.No entiende las indirectas y es demasiado "emotivo" por así decirlo. Si tiene cuenta en Twitter, escribe  frases del calibre de "Estoy en el baño, saludos". Y si consigue enamorada, es peor que el huracán Katrina, porque uno tiene que fajarse los estados más cursis y exageradamente ridículos del mundo, incluyendo fotos en 3D de los besos respectivos.Advertencia: Ni invitarlo a las pichangas respectivas de camaradería porque termina siendo el "leñador" de turno, arrasando con cuanta pierna se le ponga en frente.

Está bien, tal vez soy muy intolerante con ellos y solo tengan un déficit de comprensión y solo buscan llamar la atención no sabiendo la manera correcta. Sólo quería mostrar una realidad que convive con nosotros a diario en la aulas, el trabajo, el instituto...hasta en el micro (no olviden que siempre hay un NN que se pone a preguntar tontería y media cuando se sienta al costado de uno impidiéndonos estudiar o echarnos una siesta mirando a la ventana).El motivo es lanzarles un aviso de que vamos, relájense un poco y también sean comprensivos con los que no andamos a la misma velocidad que ustedes. Gracias

CUALQUIER PARECIDO CON LA REALIDAD NO ES PURA COINCIDENCIA

viernes, 17 de mayo de 2013

Un grito de horror desde el centro de la combi

Señoras y señores
sí,aquí estoy
aunque no puedan mirarme
espero que mi eco los haga encontrarme

Una voz desde lo más profundo del caos
del décimo círculo del infierno
que Dante no quiso mencionar
los restos de una identidad perdida
espero que no olvidada

No quiero mencionar el nombre
del móvil donde agonizo
por temor a que más pasajeros
quieran acompañarme en el dolor

Ya son las 7 de la noche
el día ya no sé
solo se ven las luces de los faros
señal que seguimos en el mismo mundo
¿seguimos?

Retorciéndome en la fiebre
aullando débilmente
los huesos hechos polvos
 la mente obnubilada

Un bebé exhalando su queja
una vieja ya está viendo a San Pedro
la chica de al lado llorando
y el ateo rezando

No recuerdo ni donde subí
ni hacia donde me dirijo
solo que subí con una pareja
que de tanta espera
decidieron encargar una familia a la añeja
asi que terminé de padrino
de un infante maldecido

Me despido
no porque haya llegado
al paradero deseado
solo de puro cansado

Ojala llegue a mi destino
o este venga a buscar los restos
de este desahuciado

domingo, 14 de abril de 2013

Citas



Fue un jueves por la noche cuando apareció mi abuelo en mi trabajo. Era uno de esos días en que los pendientes se me habían acumulado de forma exponencial, daban las diez de la noche  y no había esperanza de terminar. Llamaron de recepción indicando que un señor canoso, vestido con una guayabera crema y pantalón y zapatos marrones, con una voz altanera solicitaba mi presencia sin expresar motivo. Colgué el teléfono, acabé mi sétimo café de la noche  y apagué el monitor.

Me dio un abrazo y salimos caminando sin prisa hacia la avenida Diagonal. La bruma limeña estaba en su clímax, ocultando de forma parcial a los visitantes nocturnos de los bares miraflorinos y a las miserias de aquellos que nos extendían sus manos clamando caridad. Conversamos sobre mis estudios y mi trabajo, más por su interés en el tema que por el mío, que respondía sin mucho ánimo. Preguntó si seguía saliendo con la chica que entró de practicante conmigo hacía tres años. Me quedé callado y él lo entendió. Cuando pasábamos por un edificio de la Benavides, se detuvo un instante, verificó la dirección en una vieja libreta que traía consigo y tocó el botón del 502. Como no contestaron, le pasamos la voz al guachimán de la entrada y éste, aun legañoso, no nos hizo problemas. Cuando lo interrogué sobre el porqué me dijo que él siempre cumplía con todas sus citas. No hice más preguntas.

Nos abrió la puerta la empleada, aun en pijama y con un bostezo que repetí automáticamente. Pidió perdón por quedarse dormida, señalando a su vez que la señora nos estaba esperando en su estudio. Unos tosidos guiaron a mi abuelo a la habitación correspondiente. Entró solo y en ese momento, viéndolo de espaldas, me di cuenta que traía una invitación amarillenta que sobresalía ligeramente en su bolsillo posterior .Me quedé adivinando su contenido mientras la empleada empezaba a bostezar otra vez.

Luego de una hora salimos del departamento caminando sin rumbo fijo por horas  y sin darnos cuenta, llegamos al malecón. Con la poca visibilidad existente me sentí perdido en esa oscuridad estremecedora que nos devoraba, donde solo sentíamos la presencia del otro por las palabras que intercambiábamos. Cuando estaba a punto de amanecer, me abrazó fuerte y mandó saludos para mi hermana a quien no veía hace mucho, antes de perderse de vista por completo en medio de la neblina.

Al regresar al trabajo no había nadie en recepción, subí y encontré el mismo desorden que hacía de mi oficina un caos. Encendí el monitor y encontré una alerta de correo. Era Verónica, quien no me hablaba desde hacía un año, invitándome a almorzar. Le dije que pasaba por ella a las dos.

En el mismo restaurante donde almorzamos por primera vez cuando éramos dos tímidos practicantes, me contó que su abuela había fallecido de un fulminante infarto horas antes luego de la visita de un señor que no ubicaba, y necesitaba la compañía de alguien que la apoyara. La tomé de las manos y le dije que estaría a su servicio para lo que necesitara. Acerqué su rostro al mío y le di un beso en los labios mientras sus lágrimas caían lentamente bañando nuestras mejillas. Me dio la dirección del velatorio y se fue.

Así que ahora me dirijo hacia allá, con una sonrisa extraña que me hace sentir culpable. Al mismo lugar donde despedí a mi abuelo por última vez diez años atrás. Donde tal vez ahora, reencontraría la felicidad en esas extrañas circunstancias en que la vida se comporta la mayoría de las veces.


viernes, 29 de marzo de 2013

Manual de sobrevivencia al recorrido de las 7 iglesias en el Centro de Lima

Lima, jueves 28 de marzo del 2013

7:30 pm

"Alístate,vamos a recorrer las iglesias. Date una bañada, cámbiate ese polo sucio y rápido" . Han pasado algo más de 16 años, desde que recorro las siete iglesias del Cercado de Lima, teniendo uso de razón ,de forma casi ininterrumpida (Hubo un año en el que aunque casi nadie lo crea, era catequista y fui a un retiro pascual, cosa impensable  ahora). Si me interrogan sobre el porqué lo hago, no tengo una respuesta clara la verdad. Esa es la cuestión que trato de dilucidar.No soy tan fervoroso como hace años. Tampoco me he vuelto un descreído como los autores de los libros que leo. Mi familia, aunque católica, no es de las que acude a misa todos los domingos. Hay un imán que me atrae hacia el Centro desde siempre. Antes, cuando vivía ahí, renegaba de ello, lo detestaba, me acomplejaba por ello y lo negaba. Ahora es una relación de amor-odio.Una constante lucha interior. Pero bueno, al subirme a la 10 (el micro morado que va de Brasil a Tacna), se me olvido todo. Atestado de gente y cuidándome de ver mis bolsillos saqueados por algún "Manos rápidas", solo veía la hora de llegar al paradero de Tacna con Ica, en la calle trasversal de las Nazarenas.



8:00 pm

Luego de pasar sin éxito por la calle que da a la iglesia de San Sebastian sin lograr entrar a la misma, llena de ambulantes que ofrecían choclo con queso, emoliente, fotografías con una carroza que contenía las imágenes de Ben 10 o la ultima foto de "Pancho I, el humilde", nos dirigíamos a la de San Agustín, que esta en la intersección de Camaná con Ica. Había un tumulto de gente a la entrada, aunque no tanto como el templo antes mencionado. Había un Cristo sangrante en la entrada, lleno de látigos en una imagen que describe muy bien la violencia de la  que habla la Biblia, incluso que supera a la pela de Mel Gibson (3 horas con más liquido rojo que una lasagna). Había tres curas de blanco al frente que me hicieron recordar la serie de Evangelion por alguna extraña razón y un mendigo en la puerta de salida pidiendo clemencia a los hermanos y avisando que había un escalón blanco al que dos señoras no hicieron caso y por eso trastabillaron de forma cómica.Y ya comenzaba a ver los primeros globos y velas del recorrido, que eran sostenidas por niños y ancianas respectivamente.

El jirón de la Unión. Dicen que alguna vez la  crema y nata de ayer se paseaba por esta calle. Era algo así como recorrer el Ovalo Gutierrez hoy en día.Alabado por Valdelomar, humillado por los dominicales de hoy en dia que solo lo usan para entrevistas estúpidas  Un tsunami de gente atropellando a más gente.  Un caos que se vuelve constante y por ello costumbre.La tranquilidad del alma de los fieles luchando para no morir ahogados, sin esperanza .

8:30 pm

En el jirón Emancipación (o Cusco) a una cuadra de una de las estaciones del Metropolitano, se encuentra la iglesia de la Santísima Trinidad. Me sorprende en las afueras una pareja que fácilmente tiene mi edad, con dos bebés en los brazos, y me hace pensar en el contraste con mi situación sentimental actual. La voz de mi abuela diciendo "Andá a joder a otra parte que otros a tu edad, ya tienen hasta hijos" retumba en mi mente. El eco de alguien rezando el Rosario me vuelve a la realidad. Los jalones un niño también , ya que recuerdo que están como una plaga por todas las bancas, cada uno con un globo distinto. Spiderman, Minnie, Pooh, Buzz Lightyear, que parecen fieles también al verlos recorrer en el aire los monumentos de Jesús. Al salir la voz de un tal Romero ya empieza a fregarme la paciencia.

La cosa que menos me gusta de los nuevo tiempos católicos es su música. La detesto. No soporto a los ambulantes vendiendo esos cds con cantantes que tienen una voz media "arjonesca" sufriendo de forma exasperante y ensoredecedora.Ahora hay toda clase de subgeneros parroquiales. Incluso hay "rock cristiano"!!.Desde los tiempos de las catequesis en que cualquier barbon con guitarra se creía un Suarez Vertiz de parroquia, no la logro asimilar. O sufren mucho o se vuelven muy infantiles. No hay términos medio. Soy como el Grinch de las dinámicas de Confirmación. Habría que desempolvar los Requiem de Mozart y las sinfonías de Beethoven. Volver al pasado y estancarnos.

8:50 pm.

San Pedro. La iglesía más cara para casarse en toda la capital.Y la de los curas más aburridos,hay que decirlo. Impresionante desde la entrada, con su iluminación enceguecedora. La nota pintoresca la ponen las dos policías bostezando, que están para que las cuiden en vez de que ellas lo hagan con nosotros. El barroco abrumándonos  .Un estilo que con su opulencia termina por devorar aquellos espacios blancos que puedan sobrar en las pinturas y  las esculturas recargadas. Mi papás y mi hermana consiguen sentarse en la primera banca y yo me autoexilio a una vacía por la mitad. En eso veo a una de las nuevas parejitas de Economía de la Udep sentándose adelante.Prefiero no pasarles la voz. Sigo en estado de "shock". Pensé que era el único alien que aun recorría las 7 iglesias a mi edad, entre mis conocidos, pero no, hay más.Antes que le cuente a mi mamá ella señala con un dedo a Alberto Isola sentado con su Biblia en una de las bancas. El actor de la Perricholi sentado como un devoto más. Lo que uno encuentra en San Pedro.

Para aquellos que no hemos pisado territorio yanqui, se encuentran las imitaciones de sus creaciones hollywoodescas. Tenemos nuestros propios Aliens, Depredadores, Pocoyos, Supermanes y demás miembros de la "crema y nata" .Es un pasillo de disfraces que ocultan compatriotas que no encontraron otro medio para subsistir, haciendo reír a alguien más. Como caricaturas del ser humano actual. Una imitación de lo ajeno para desquitarnos de nuestra falta de originalidad y autoestima. Mejor se los dejo a los sociólogos.


9:15 pm

Luego de sobrevivir a un atolladero de gente en la esquina de la Cancillería, anticucheras con restaurantes al paso e incluso una pelea con tintes shakesperianos entre dos wachiturros por una culisuelta, llegamos a San Francisco. La iglesia de las palomas dormidas por la noche ,sin peligro de que hagan llover sus "regalitos" sobre nuestras cabezas.Nos recibe una fila de franciscanos con su vestimenta blanquisima. El viento helado de las catacumbas me invade en un sentimiento fúnebre y triste. Claman que las olviden por completo. Que descansen en paz. No creo que les hagan caso. Total, viven en un museo,el reality show de los intelectuales.

Hay un globo de Hello Kitty vigilando Lima desde lo alto. Ese es nuestro más insigne vigilante. Un globo. A falta de autoridades competentes, prefiero que me vigile un globo aunque sea el de una gatita de caricatura de origen japonés. Así está la ciudad resguardada.Quisiera tomarles una foto con mi celular. Lastima que me lo hayan robado hace un año y ahora solo tenga un ladrillo con teclas.

9:35 pm

En Santo Domingo recordé la significancia del feriado. Es Jueves Santo. Un día antes de que Cristo muera en la tradición católica.La Última Cena. Junto mis  manos y trato de rezar. A veces uno pierde la costumbre por lo monótono que se vuelve en el colegio. En eso mi hermana me distrae. "Es la Virgen de Guadalupe, la de la serie mexicana de la que nos burlamos en la tv". La miro y parece que me reprende por todas aquellas veces que me burlo de lo ridículo de la serie que emiten en el canal 4. Pido perdón otra vez, pero sigo pensando que Televisa la ridiculiza, asi que mejor rezo por Televisa. Al salir veo a los dominicos. Una fila de adultos mayores. Ninguno joven. Deben estar pensando en el "Servicio Dominico Obligatorio".  A veces pienso tonterías.

Hay un mar de ambulante vendiendo palmas. Ramas armadas de forma arcaica que simulan las de olivo que recibieron a Jesus en Jerusalen. ¿Cuantos de ellos serán católicos?Creo que el futuro de mi religión caerá en manos de los pobres. Los ricos ya no se preocupan en creer. Los intelectuales y caviares solo creen en ellos y su poder de salvar el mundo. Los de mi generación solo creen en Johny Walker y Jack Daniels. Así que los pobres salvaran la iglesia. Eso si no los atraen primero los evangélicos  Esos son mas pesados que los testigos de Jehová tocando timbres.



9:50 pm

La Catedral.La majestuosa reina de los templos de la capital. Uno se queda boquiabierto por todas las maravillas que alberga. La pudimos recorrer con tranquilidad a pesar del mar humano que yacía en la puerta. Dimos la vuelta en U, vigilados por la Hermandad del Sr. de los Milagros que parecían VIPS de Discoteca. El tallado de los asientos,el techo altísimo, el adorno de los ángeles y lo mejor era que no estaba Cipriani. Lo mejor del legado español fue que nos trajeran algo de la cultura occidental.Pero parece que los únicos que la admiramos somos unos cuantos limeños y los turistas que vienen. Creo que solo creeremos en la belleza de nuestros monumentos si sale una foto de Gaston  recomendandolos. Mucha comida y poca cultura.

Hay bares abiertos, con parejas solitarias habitándolos  También gente sin pareja tomando y mirando el vacío. Discos sonando por imposición y no por deseo. Para los no creyentes la Semana Santa son dos feriados en el calendario más. Para relajarse y pasarla bien. Pero a algunos les recuerda la soledad de sus almas. El no tener alguien con quien compartirla, ni un Buda, Ala, Jesús a quien pedirle que se acabe la agonía de mirar la cabeza atrás y ver solo una sombra.

10:15 pm

El llegar a la séptima iglesia es una mezcla de satisfacción y pena. Uno sabe que podrá descansar por fin por el trayecto de dos horas. Y también que tendrá que pasar un año para volver a lo mismo. La ultima estacion es la Merced, en la cuadra más comercial del Jirón de la Unión.El templo donde yace la estatua de San Serapio, cuyo mayor sufrimiento tal vez haya sido su nombre.Hay basura en la entrada y una señora buscando botellas en ella. Un Spiderman en el techo, bajo la forma de un globo y un niño llorando por haberlo perdido. Pero lo  más extraño fue ver a un chiquillo de mi edad supongo, vestido como jugador de baseball puertoriqueño, con unos audífonos que eran mas grande que su cabeza, rezando en medio de una banca. A veces la fe reside en quien menos pensamos. O tal vez los problemas no conozcan de formas y pongan a creer a cualquiera. Cosas de religión que le dicen.

Tengo 20 años. Aun recorro las 7 iglesias con mis padres. Suena aburrido para cualquiera. Pero en algunos años tal vez ya no estén ahí. A lo mejor no se el porque las recorro bajo un significado religioso. Mi madre dice que es una tradición y que mis abuelos también las recorrían con ella.Y cuando me cuenta sus anécdotas de hace mas de 30 años me doy cuenta de que lo hago por eso. Por pasarla con ellos.Que me disculpe Dios, pero los Jueves Santo salgo a darme un tiempo con mi familia.A discutir todo el camino, contar chistes y gorrearles una Bembos al final del camino. A que me den una palmada en la espalda o que me obliguen a usar la casaca cuando corre aire. A burlarnos de las nuevas generaciones. A respetar a las viejas.En fin.Esto es lo que creo ahora. Quien sabe de acá a diez años.





domingo, 27 de enero de 2013

Un perro romántico: Selección de algunos poemas de Roberto Bolaño





Los perros románticos

En aquel tiempo yo tenía veinte años
y estaba loco.
Había perdido un país
pero había ganado un sueño.
Y si tenía ese sueño
lo demás no importaba.
Ni trabajar ni rezar
ni estudiar en la madrugada
junto a los perros románticos.
Y el sueño vivía en el vacío de mi espíritu.
Una habitación de madera,
en penumbras,
en uno de los pulmones del trópico.
Y a veces me volvía dentro de mí
y visitaba el sueño: estatua eternizada
en pensamientos líquidos,
un gusano blanco retorciéndose
en el amor.
Un amor desbocado.
Un sueño dentro de otro sueño.
Y la pesadilla me decía: crecerás.
Dejarás atrás las imágenes del dolor y del laberinto
y olvidarás.
Pero en aquel tiempo crecer hubiera sido un crimen.
Estoy aquí, dije, con los perros románticos
y aquí me voy a quedar.




Autorretrato a los veinte años

Me dejé ir, lo tomé en marcha y no supe nunca
hacia dónde hubiera podido llevarme. Iba lleno de miedo,
se me aflojó el estómago y me zumbaba la cabeza:
yo creo que era el aire frío de los muertos.
No sé. Me dejé ir, pensé que era una pena
acabar tan pronto, pero por otra parte
escuché aquella llamada misteriosa y convincente.
O la escuchas o no la escuchas, y yo la escuché
y casi me eché a llorar: un sonido terrible,
nacido en el aire y en el mar.
Un escudo y una espada. Entonces,
pese al miedo, me dejé ir, puse mi mejilla
junto a la mejilla de la muerte.
Y me fue imposible cerrar los ojos y no ver
aquel espectáculo extraño, lento y extraño,
aunque empotrado en una realidad velocísima:
miles de muchachos como yo, lampiños
o barbudos, pero latinoamericanos todos,
juntando sus mejillas con la muerte.







Ahora tu cuerpo es sacudido por
pesadillas. Ya no eres
el mismo: el que amó,
que se arriesgó.
Ya no eres el mismo, aunque
tal vez mañana todo se desvanezca
como un mal sueño y empieces
de nuevo. Tal vez
mañana empieces de nuevo.
Y el sudor, el frío,
los detectives erráticos,
sean como un sueño.
No te desanimes.
Ahora tiemblas, pero tal vez
mañana todo empiece de nuevo.







Tu lejano corazón. 
No me siento seguro
En niguna parte.
La aventura no termina.
Tus ojos brillan en todos los rincones.
No me siento seguro
En las palabras
Ni en los espejos.
La aventura no termina jamás
Y tus ojos me buscan.







Después de un sueño (he extrapolado en el sueño la
película que vi el día anterior) me digo que el otoño
no puede ser sino el dinero.

El dinero como el cordón umbilical que te co-
munica con las muchachas y el paisaje.

El dinero que no tendré jamás y que por exclu-
sión hace de mí un anacoreta, el personaje que de
pronto empalidece en el desierto.




Me lavo los dientes, la cara, los brazos, el cuello, las
orejas. Todos los días bajo al correo. Todos los días me
masturbo. Dedico gran parte de la mañana a preparar
la comida del resto del día. Me paso las horas muertas
sentado, hojeando revistas. Intento, en las repetidas
ocasiones del café, convencerme de que estoy enamo-
rado, pero la falta de dulzura—de una dulzura deter-
minada—me indica lo contrario. A veces pienso que
estoy viviendo en otra parte.

Después de comer me duermo con la cabeza sobre
la mesa, sentado. Sueño lo siguiente: Giorgio Fox, per-
sonaje de un cómic, crítico de arte de diecisiete años,
cena en un restaurante del nivel 30, en Roma. Eso es
todo. Al despertar pienso que la luminosidad del arte
asumido y reconocido en plena juventud es algo que de
una manera absoluta se ha alejado de mí. Cierto, estuve
dentro del paraíso, como observador o como náufra-
go, allí donde el paraíso tenía la forma del laberinto,
pero jamás como ejecutante. Ahora, a los veintiocho,
el paraíso se ha alejado de mí y lo único que me es da-
ble ver es el primer plano de un joven con todos sus
atributos: fama, dinero, es decir capacidad para hablar
por sí mismo, moverse, querer. Y el trazo con que está
dibujado Giorgio Fox es de una amabilidad y dureza
que mi cara (mi jeta fotográfica) jamás podrá imitar.







Y alguien dijo:

Hermana de nuestra memoria feroz,
sobre el valor es mejor no hablar.
Quien pudo vencer el miedo
se hizo valiente para siempre.
Bailemos, pues, mientras pasa la noche
como una gigantesca caja de zapatos
por encima del acantilado y la terraza,
en un pliegue de la realidad, de lo posible,
en donde la amabilidad no es una excepción.
Bailemos en el reflejo incierto
de los detectives latinoamericanos,
un charco de lluvia donde se reflejan nuestros rostros
cada diez años.
Después llegó el sueño.







Te regalaré un abismo, dijo ella,
pero de tan sutil manera que sólo lo percibirás
cuando hayan pasado muchos años
y estés lejos de México y de mí.
Cuando más lo necesites lo descubrirás,
y ese no será
el final feliz,
pero sí un instante de vacío y de felicidad
Y tal vez entonces te acuerdes de mí,
aunque no mucho.







Lluvia

Llueve y tú dices es como si las nubes
lloraran. Luego te cubres la boca y apresuras
el paso. ¿Cómo si esas nubes escuálidas lloraran?
Imposible. Pero entonces, ¿de dónde esa rabia,
esa desesperación que nos ha de llevar a todos al diablo?
La naturaleza oculta algunos de sus procedimientos
en el Misterio, su hermanastro. Así esta tarde
que consideras similar a una tarde del fin del mundo
más pronto de lo que crees te parecerá tan sólo
una tarde melancólica, una tarde de soledad perdida
en la memoria: el espejo de la Naturaleza. O bien
la olvidarás. Ni la lluvia, ni el llanto, ni tus pasos
que resuenan en el camino del acantilado importan.
Ahora puedes llorar y dejar que tu imagen se diluya
en los parabrisas de los coches estacionados a lo largo
del Paseo Marítimo. Pero no puedes perderte.






El fantasma de Edna Lieberman

Te visitan en la hora más oscura
todos tus amores perdidos.
El camino de tierra que conducía al manicomio
se despliega otra vez como los ojos
de Edna Lieberman,
como sólo podían sus ojos
elevarse por encima de las ciudades
y brillar.
Y brillan nuevamente para ti
los ojos de Edna
detrás del aro de fuego
que antes era el camino de tierra,
la senda que recorriste de noche,
ida y vuelta,
una y otra vez,
buscándola o acaso
buscando tu sombra.
Y despiertas silenciosamente
y los ojos de Edna
están allí.
Entre la luna y el aro de fuego,
leyendo a sus poetas mexicanos
favoritos.
¿ y a Gilberto Owen,
lo has leído?,
dicen tus labios sin sonido,
dice tu respiración
y tu sangre que circula
como la luz de un faro.
Pero son sus ojos el faro
que atraviesa tu silencio.
Sus ojos que son como el libro
de geografía ideal:
los mapas de la pesadilla pura.
Y tu sangre ilumina
los estantes con libros, las sillas
con libros, el suelo
lleno de libros apilados.
Pero los ojos de Edna
sólo te buscan a ti.
Sus ojos son el libro
más buscado.
Demasiado tarde
lo has entendido, pero
no importa.
En el sueño vuelves
a estrechar sus manos,
y ya no pides nada.






Mejor aprender a leer que aprender a morir

Mucho mejor
Y más importante
La alfabetización
Que el arduo aprendizaje
De la Muerte
Aquélla te acompañará toda la vida
E incluso te proporcionará
Alegrías
Y una o dos desgracias ciertas
Aprender a morir
En cambio
Aprender a mirar cara a cara
A la Pelona
Sólo te servirá durante un rato
El breve instante
De verdad y asco
Y después nunca más


Epílogo y Moraleja: Morir es más importante que leer, pero dura mucho menos. Podríase objetar que vivir es morir cada día. O que leer es aprender a morir, oblicuamente. Para finalizar, y como en tantas cosas, el ejemplo sigue siendo Stevenson. Leer es aprender a morir, pero también es aprender a ser feliz, a ser valiente.