"These days there’s so much paper to fill, or digital paper to fill, that whoever writes the first few things gets cut and pasted. Whoever gets their opinion in first has all that power". Thom Yorke

"Leer es cubrirse la cara, pensé. Leer es cubrirse la cara. Y escribir es mostrarla." Alejandro Zambra

"Ser joven no significa sólo tener pocos años, sino sentir más de la cuenta, sentir tanto que crees que vas a explotar."Alberto Fuguet

"Para impresionar a las chicas de los 70 tuve que leer a Freud, Althusser, Gramsci, Neruda y Carpentier antes de llegar a los 18. Para seducir a las chicas de los 70 me hice especialista en Borges, Tolstoi, Nietzsche y Mircea Elíade sin haber cumplido los 21. Menos mal que ninguna me hizo caso porque entonces hoy sería un ignorante". Fernando Iwasaki


domingo, 17 de enero de 2016

Un mundo en descomposición: "Cuatro por cuatro" de Sara Mesa

“La mejor manera de evitar el caos es controlándolo: enciérralo en un corral y dale de comer aparte”

Wybrany College (o el colich). Un internado (o una cárcel). Doscientos estudiantes (o prisioneros). Unas cuantas autoridades (o tiranos). Esos son los principales elementos con los cuales Sara Mesa arma una historia sórdida y oscura. Una fábula sobre el totalitarismo, sí, pero sobre todo, una aproximación a la evolución del mal, la manipulación de conciencias y la deshumanización de las relaciones de intercambio. Una novela donde todo está contaminado de principio a fin. Un relato donde parece que, tal como se dice en el texto, “los ojos de toda la humanidad están mirando el foso en el que nos precipitamos.”

Dividida en dos partes y un epílogo, la historia se centra en tres personajes: Celia, Ignacio e Isidro Bedragare. Inicia con la tentativa de escape de un grupo de alumnas de un internado que se encuentra aislado de cualquier urbe. En dicho centro conviven los hijos de familias acomodadas con los de los estratos sociales más bajos, aunque siempre sabiendo cual es la frontera que los divide (y dividirá siempre). Celia es la líder de este fallido intento de escape, y capítulo a capítulo se nos va relatando las razones que la llevan a tomar esta decisión.

La historia de Celia, una de las “especiales”, se intercala con la de Ignacio, un niño doce años, abusado desde siempre y centro de burlas de sus compañeros. (“Ignacio es visceral, sufre. Sólo pide que no lo excluyan, que no lo dejen aparte.”) Homosexual reprimido, ve en la llegada de un nuevo alumno la tabla de salvación que tanto anhela mientras va experimentado una metamorfosis que le revelará una zona oscura de su ser que será la que finalmente le sirva para sobrevivir.Tiene que dejar de ser débil. Esa es su consigna. (“Ignora que en todo juego de estrategia siempre hay una pieza débil que puede llegar a ser sacrificada sin más contemplaciones, y que la mayor debilidad reside en la propia ignorancia de ser débil.”)

La segunda parte del libro (y más extensa), es el diario de Isidro, el sustituto del misterioso García Medrano, un profesor cuya ausencia genera las preguntas necesarias para buscar resolver el enigma que encierra el colich. Isidro, con una identidad compuesta de mentiras y apariencias, nos irá contando paso a paso cómo su idea inicial de  vivir el día a día sin causar problemas ni llamar la atención, batallando con la frustración constante en la que se derivado su existencia y deleitándose con el poder que se la ha asignado frente a otros seres (“Uno habla y ellos escuchan. Uno ordena y ellos obedecen.”), empieza finalmente a cambiar debido al enigmático comportamiento de sus colegas, pero sobre todo, el de sus jefes. El aparente orden impecable de la escuela esconde unas cimientos tan horrorosos, que deberá pensarlo más de dos veces antes de decidirse a investigarlos o no. Ello mientras, soporta las llamadas de su hermana, a un colega ebrio y una ex pareja demente.

“Cuatro por cuatro” es la muestra (tal como lo hizo en su época Mario Vargas Llosa con “La ciudad y los perros”) sobre cómo es posible mostrar los males de nuestra sociedad en un microcosmos como lo es una escuela donde, en teoría, debería combatírselos con más ahínco. Si bien se profundiza cómo la violencia va calando en la mente de hasta el más débil de los estudiantes, mayor interés genera la deshumanización de los protagonistas. Deshumanización que se muestra en la forma de asumir la amistad ("¿Es la Poquita mi mascota?"¿Por eso la quiero?"), la indiferencia con la que se contempla el dolor de los demás (“Tápate un ojo y mira con el otro. Así es como yo miro siempre las cosas.”) o el fatalismo con el que se percibe el amor (“Para sentir celos, más que amar, uno debe conservar intacta cierta esperanza. Pero en mi caso la desesperanza es constante.”).

Capítulo aparte merece las relaciones económicas que se van transando a lo largo de la historia. Hay una frase en la que parece sintetizarse las características de estas: “Se mercadea con cosas que se tocan y con cosas intangibles, con cosas puras y sucias, con personas, objetos y conceptos.” El contexto que rodea a la novela, da pie a que todo sea capaz de ser intercambiando, perdiendo la conciencia del valor de lo que se está otorgando mientras se consiga lo anhelado de forma inmediata. (“Esto sucede cuando la petición pasa a ser transacción comercial: si le doy algo a cambio puedo exigir un precio, negociar o chantajear.”) Mientras estos acuerdos sirvan para estar un poco mejor que en el presente,serán válidos para uno. (“Ahora entiendo a qué se refiere con “comercio”. Esas transacciones creadas para paliar nuevos desastres. El cáncer que se extiende poco a poco por el colich. El saber sin decir, el hablar sin palabras.”). Sólo importa sobrevivir. Se vende el cuerpo y hasta el mismísimo espíritu. Todo es posible de ser percibido como carne y vísceras. Esta visión desesperanzadora impide concebir el futuro como un escenario que pueda mejorar de una forma significativa, llegando incluso a convertir la procreación como un acto negativo (“En familias como las mía gestar hijos sólo supone producir desgraciados.”). ¿La infancia es la etapa más feliz de nuestras vidas? ¿Cómo sería capaz de afirmarse eso cuando ésta simplemente es aplastada una y otra ve?

Posiblemente no tan conocida en nuestro medio, Sara Mesa es considerada en la actualidad una de las mejores narradoras contemporáneas de España.  Esta novela, publicada el 2012, es una muestra de su capacidad para construir una historia capaz de hacer reflexionar, y de atrapar al lector de principio a fin (incluso sorteando ese bache entre la primera y segunda parte, donde el ritmo trepidante se ve interrumpido por el tedioso inicio de la historia de Isidro). “Cuatro por cuatro” es una oportuna  puerta de ingreso al mundo narrativo de esta autora de lengua hispana de primera línea. 

“Ya comprendí que aquí las cosas, mientras no vayan acompañadas de palabras que la definan, no existen ni son peligrosas para nadie.”

+Sobre la autora:




(Madrid, 1976) desde niña reside en Sevilla. Ha publicado las novelas Un incendio invisible (Premio Málaga de Novela) y El trepanador de cerebros, y los libros de relatos No es fácil ser verde y La sobriedad del galápago. Con su poemario Este jilguero agenda ganó el Premio Nacional de Poesía Miguel Hernández en 2007.




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